sábado, 15 de enero de 2022

EL RAMO DE FLORES




“Epitafio para un amante”

Pedro Taracena Gil

En la comarca de La Campiña, tuvo lugar una historia que muchos conocieron, pero pocos recuerdan. Es la historia de Bernarda, una joven que vivía en un pueblo no muy lejos de la capital de la provincia, en cuya ciudad habitaban sus tíos, únicos familiares que tenía. Era una chica de cultura primitiva y de belleza pueblerina. Corrían los años treinta, y se enamoró de un joven cuatro años mayor que ella. Se diría que el amor que se tenían, les aislaba del resto de los mortales. Su pasión era igual de primitiva que su origen social y cultural. Pero su amor era tan sublime y tan carnal a la vez que en aquellos años rompieron los paradigmas de sus contemporáneos; superando todos los prejuicios tradicionales.

Bernarda y Juan, se unieron en matrimonio, en una ceremonia civil en el ayuntamiento del pueblo. Vivían una vida idílica dentro del marco obrero y campesino, donde se desarrollaba su actividad. Ella de criada de servir, él de obrero en una finca del pueblo. A los pocos meses de casarse, Juan lleno de orgullo, inscribe en el ayuntamiento de su pueblo, a su hijo Luis, fruto de su matrimonio. Habían conseguido gozar de la unión de sus vidas y de las mieles de su amor. No envidiaban a nadie. Su vida era vivir el amor día a día, noche tras noche. Ambos creían gozar por adelantado del cielo, del cual oían hablar a sus mayores y a los curas de la época. Porque si a la gloria van los buenos para gozar. Ellos estaban ya en camino.

 En aquellos años, llegó al pueblo la noticia de que la guerra había estallado y que en la provincia, se estaba reclutando a los mozos reservistas del servicio militar. Juan se encontraba librándose de él, por ser huérfano de padre y tener hermanos menores de edad. A los pocos días, recibe la orden de alistarse, por la fuerza, al bando que ocupa su provincia. Ni Juan ni Bernarda, entenderían nada de lo que pasaba a su alrededor. Planearon irse los tres juntos. No se pueden separar y menos ahora. La guerra les desborda y no cabe en su nube de amor semejante atropello. Evidentemente, las culatas de los fusiles de los reclutadores, se encargan de evitar el atrevimiento de ir a la guerra con una mujer y un niño recién nacido. En retaguardia, cuidarán de ellos, le aseguran.

 Cuando el tren partió, allí se hacía pedazos, el corazón de ambos y sobre todo el proyecto de vida que con tanto cariño habían anidado. Juan no sabía cuál era mayor sufrimiento, sí la ausencia de su esposa o el participar a la fuerza en aquella guerra fratricida. Bernarda era una mujer perdida, inmolada en el empeño de cuidar a su hijo; haciendo de madre y de padre, cuya ausencia le desesperaba cada día más. Para ambos no había consuelo, no entendían para qué una guerra y menos comprendían lo que se conseguía con ella.

 Los días y los meses pasaban y de aquellos jóvenes reservistas, nada se sabía. Se bombardeó la capital. Sobre todo, el barrio humilde de la estación. Y en represalia, mataron a los detenidos del bando contrario, en la cárcel provincial. Después de una espera interminable, Bernarda recibe la primera carta, enviada desde el frente:

 Mi querida mujer:

 Desde el mismo momento que perdí de vista la torre de la iglesia, sabía que salía del cielo y que, aquel tren, me conducía al infierno.

 Amor mío, no puedo escribirte todo lo que estoy pensando. Ya sabes que mi escritura no es muy buena. Las cosas de esta guerra no nos importan, ni a ti ni a mí. Te tengo presente todas las horas del día y de la noche. Me acuerdo mucho, también del chaval, ¡Pobre criatura sin su padre!.

 Esto es el infierno. Es todo lo contrario del cielo, en el cual vivíamos los dos. Ni que decir tiene que te revivo a mi lado. Gozo de tu recuerdo. Cualquier rama, planta o flor del campo me traen recuerdos tuyos. De nuestros revolcones con olor a tomillo y cantueso, de nuestros largos besos y nuestros interminables abrazos. La otra noche soñé que te tiraba al río y te sacaba del agua en volandas. Luego te secaba a lengüetadas como los perros secan a sus crías.

 Hablando en serio, te quiero, te deseo. Odio la guerra que me separa de ti. Tendrás celos del fusil porque me obligan a sobarle más que a ti, mi mujer. La chica más hermosa que hay en todos los pueblos de la comarca. Te escribiría cosas más verdes, pero no quiero porque algún día, alguien, pudiera leerlas y estas cosas son sólo tuyas y mías. Mi cielo.

 Tengo que terminar porque el correo se lo bajan al pueblo y es posible que pronto caigamos en manos de los otros y será más difícil que te envíe cartas.

 Un beso muy fuerte y un pellizco en el mofletillo al niño. Tu marido que lo es

 Juan

 Esta carta se convertiría en el único testamento que le dejó aquel hombre que  perdió de vista entre lágrimas, en aquel tren, camino hacia el infierno. No habían pasado muchos meses, cuando un lacónico mensaje llegó al pueblo con la noticia de que su marido Juan, había muerto. No le dieron más información. A Bernarda tampoco le consolaba saber más detalles de la desaparición de su marido. Su vida había quedado truncada como la suya. Más tarde, supo que Juan había sido cogido prisionero y condenado a muerte en juicio sumarísimo. Y que cuando se encontraba en capilla, un sacerdote, le invitó a confesarse para morir cristianamente. Entonces, Juan, le respondió que no tenía de qué acusarse y que el amor de su mujer, de su Mari, como él la llamaba, le había hecho alcanzar ya el cielo. Como consecuencia de esta negativa, fue enterrado en el cementerio civil. Esta versión de los últimos momentos del condenado, se contradecía con otra venida con posterioridad, que mantenía la tesis de que, quizá, no era él, el fusilado. Y lejos de estar muerto, habría llegado a la frontera francesa, para más tarde, tomar parte de la diáspora del exilio.

 Estas aclaraciones de la desaparición de su marido, no mermaron el desgarro de Bernarda. Nunca se supo si en su intimidad, acarició la esperanza de volver a ver a Juan. Jamás podía pensar que la vida le tratara con tanta crueldad. Su hijo Luis, no llenaba el vacío dejado por su amante. Los dos amores de su vida los tenía muy claros y su primitiva forma de verlos, casi animal, no le hacían albergar ninguna duda. Ya nunca podría hacer el amor con el hombre que ansiaba y sin embargo el amor de su hijo, sí le servía para recordarle que éste era el fruto de aquella pasión. Pero su vida sin Juan ya no era vida... Tan pronto como pudo, visitó la fosa común donde le contaron que yacía su marido. Esta cita con su finado amor se iba a repetir muchas veces a lo largo de su vida. En no pocas ocasiones, acompañada de su hijo Luis.

 Nada más terminar la guerra, los victoriosos, le hicieron pagar las consecuencias de ser la mujer de un hombre que, el azar le llevó al bando de los perdedores, de los vencidos. Bernarda fue víctima, como otras muchas mujeres, de diversas vejaciones. Las purgas con aceite de ricino y el corte del pelo al cero. Pasaron algunos años y Bernarda se abría camino para nutrir a su hijo. Los años del hambre le obligaron trabajar más y más, en las casas y en el campo. Al pueblo donde vivía Bernarda, vino un hombre joven, mayor que ella, a trabajar a una cuadra de ganado vacuno. Este hombre venía del Norte y su semblante era de una persona, buena y apacible. En términos populares, un pobre hombre...

Las circunstancias que rodearon la situación de Bernarda, llevaron a sus familiares de la capital, a convencerla para contraer segundas nupcias con Félix, que así es como se llamaba el recién llegado. Bernarda aceptó ese matrimonio, con el convencimiento de que el amor de su vida jamás volvería. Su predisposición para entregarse a otro hombre que no fuera Juan, era nula. Se celebraría el matrimonio, cohabitaría con otro hombre pero su cuerpo ya no vibraría con aquel amor carnal y salvaje. Bernarda y Juan estuvieron predestinados a vivir un amor sensual y sexual irrepetible. La unión con Félix en matrimonio canónico, era un apaño, como se comentaba en el pueblo. Tampoco le aceptaba para darle un padre a su hijo. Ya se encargó de transmitir a su hijo, que aquel hombre, ni era su padre, ni era su padrastro. Aquel hombre, recordaba el papel putativo de San José. Como prueba de ello, Luis siempre llamó a su padrastro por su nombre: ¡Oye, tú, Félix!. Este era el trato que el hijo de Bernarda, le dispensaba.

 De esta forma, Bernarda y Luis, comenzaban una nueva vida al lado de un hombre que aceptó todo a cambio de nada. Félix, trabajaba y trabajaba. Luis desde una temprana edad, comenzó su actividad en el campo. Las relaciones entre ambos fueron tensas y Bernarda siempre tomaba partido por Luis. Era el recuerdo de aquella vida, preñada de satisfacciones, la que le recordaba su hijo. Cada día, Bernarda, siempre que tenía oportunidad y sobre todo, el día de Todos los Santos, visitaba la fosa común donde reposaba su único marido, su único hombre, su único amante. Félix, había aceptado todo eso con normalidad, parece que todo estaba incluido en aquel enlace tan atípico.

 

Pasado algún tiempo, Bernarda se quedó embarazada y dio a luz otro hijo. A este le puso por nombre Miguel. Más tarde las relaciones entre los hermanos, se confirmaron también hostiles, como las habidas entre Luis y Félix. Una vez más, Bernarda, se veía anclada en su pasado. Todo lo que le ocurrió después de la muerte de Juan, no le suponía, ni mucho menos, aprovechar la oportunidad para que su corazón, volviera a latir. Su nuevo marido, no era su marido, su nuevo hijo, no era hijo de Juan y por tanto era distinto. Bernarda seguía viviendo de las mieles de su primera y única experiencia vital como mujer, como amante y como madre. Parece como si Bernarda hubiera creado otro personaje. Soportaba la doble familia con su doble personalidad.

 Cuando Miguel tenía diez años, Bernarda trajo al mundo a Carmen. Esta nueva hermana, jamás fue reconocida por su hermano mayor y sus relaciones con Luis no fueron ni sensibles ni cariñosas. El ciclo se repetía y los personajes se perfilaban más radicales. Bernarda seguía visitando el cementerio, bajo la mirada comprensiva de Félix y los ojos atónitos de los amigos de Miguel y de Carmen. Éstos, no podían comprender que la madre de sus amigos, llevara flores al cementerio, al padre de su hermano mayor, viviendo su padre, el cual conocían.

 Así transcurría el esperpento de la familia que Bernarda se había dado y nadie encontraba explicaciones. Ella nunca supo lo que era amar, fuera de la vida con Juan, ella nunca supo lo que era un hijo fruto del amor, fuera de Juan y ella nunca supo lo que era sentirse mujer, fuera de los instintos sensuales de Juan. Nadie sabía, ni ella misma, qué personaje estaba interpretando y mucho menos a qué drama pertenecía

 Cuando el mayor de sus hijos, tenía veintitrés años, el esperpento se tornó en tragedia. Luis tuvo un accidente en el campo, que le costó la vida. Un tensor de sujetar la mies en un remolque, le abrió la cabeza en dos. A partir de ese momento, Bernarda, no podía concebir tanto dolor, tanta tragedia y tanta desolación. Volvían a matar a su Juan. Moría el cordón umbilical que la sostenía viva. Bernarda, sin Juan, sin su amor y sin Luis, fruto de ese amor. Ahora qué podría hacer. A quién acudiría. Su pasado moría con su presente. Presente que nunca vivió. Creyó enloquecer y decidió huir. Pero no fue capaz. Siguió llevando flores a la fosa común donde estaba enterrado su marido Juan y compartía estas visitas con la tumba de su hijo Luis. Entre estos dos cementerios, el civil y el sacramental, Bernarda desgranaba el despojo de su vida. Aunque seguía siendo madre de Miguel y de Carmen y esposa de Félix, cada personaje seguía en su lugar e interpretaba cada uno la función asignada en esa incierta ruleta del esperpento creado por Bernarda.

 Carmen creció llena de caprichos de su madre en continúa desautorización del padre y del hermano. Una sobreprotección de su madre, le evitó encontrar trabajo y siempre estuvieron juntas. Parece como si la madre la hubiera condenado, a vivir con ella su frustración. No le permitió la oportunidad de ser feliz como fue ella. Tanto la madre, como la hija acabaron siendo víctimas de una hipocondría grave. A esto se unió la baja laboral permanente de Félix por una enfermedad sin cura.

Aunque no fueron a la escuela de forma muy continuada, Miguel y Carmen, crecieron con aspiraciones culturales muy superiores a las de su madre. Él leía a los clásicos y Carmen cantaba muy bien la tonadilla. Ambos solían leer obras de Lorca con otros amigos, sentados alrededor de la mesa camilla, al arrullo del brasero. Los personajes lorquianos se mezclaban con el drama de aquella familia. Su casa, podía ser la de Bernarda Alba, el hogar de la fustigación y del desamor y ella seguía sufriendo como Yerma hasta el final. Ante este panorama, Miguel, empujado por unos amigos, abandona el pueblo y se va a la capital, ante la resistencia de Bernarda.

Miguel, deja tras de sí, un hogar con aires de locura e hipocondría, mitad manicomio, mitad hospital. Los lazos psicológicos que mantiene con su familia son aún muy fuertes. Son como una fuerza irresistible hacia un final fatal. Ha sido testigo de demasiadas situaciones, inconfesables ante sus nuevos amigos de la capital. Ahora vienen todos los fines de semana a ver a sus padres y hermana. Allí le cuentan las enfermedades de la semana y las desavenencias entre la madre y la hija. El padre, reacciona como siempre, testigo de todo y protagonista de casi nada.

En amores, nadie fue afortunado en la familia de Bernarda: Luis, tenía una medio novia antes de morir, jamás tuvo el consentimiento ni el apoyo materno. Carmen, todos sus pretendientes fueron rechazados por su madre. Miguel, tuvo una novia en la capital y no supo decidirse y le abandonó, su madre no ocultó su satisfacción. Félix, nunca se supo qué condiciones aceptó en su enlace con Bernarda, pero debieron de ser muchas, pero ninguna favorable a él. Y nadie cree que fuera buscando el amor, porque Bernarda no era el camino para encontrarlo.

Ella, sí conoció el amor y así se lo hizo saber a propios y extraños. El amor de su vida, fue Juan. La muerte de Juan se llevó el amor de Bernarda y con él todo. Arrastró todo y a todos. Castró a todo lo que le rodeaba. Ella visitaba las tumbas de sus amores; haciendo de su casa otro campo santo, donde nadie llevaba flores ningún día del año. Su familia de los cementerios, Juan y Luis, de nada se diferenciaban de las pétreas figuras esculpidas en su casa, para siempre, con sus propias manos.

Bernarda amó como nadie de su época, salvajemente, sensualmente, humanamente, pero sus hijos, no solo fueron testigos y acompañantes de las visitas a los cementerios, donde yacían los amores de su madre, sino que fueron propios sepultureros de los suyos. Carmen y Miguel, con las flores, que muchas veces ellos mismos compraban, asistían a los funerales de sus amores, que su propia madre se había encargado de matar o de que no nacieran.

Bernarda vivió y murió en el amor, al mismo tiempo. Vivió el amor carnal y egoísta que todo lo traspasa, que todo lo puede. Hizo vida de su amor muerto y sembró de cadáveres su propia casa. Cada día, aviva su amor cuando toma sus flores y visita la tumba de aquel miliciano que no quiso ir al cielo, porque el cielo era ella.

La familia de Bernarda, se hizo vieja antes de tiempo. Miguel, a pesar de salir de su casa, no fue capaz de hacer una nueva vida, su madre le arrastraba, sin poder evitarlo, a su mundo de muerte, a su perpetuo desamor. Él sabía que toda la felicidad, en el entorno de Bernarda, le estaba vetada. Las mujeres habían huido de su lado, porque detrás estaba Bernarda y su drama. Carmen, pronto se sintió inútil ante la vida. Se resignó a ser la eterna enfermera de las hipocondrías de su madre. Ajada por las inclemencias del ambiente familiar, acompañaba a su madre muchas tardes, con un ramo de flores a la tumba de su marido. Aquellas fragantes flores, le hacían revivir a Bernarda, el amor de su vida. Mientras, Carmen recogía las flores secas de la visita anterior, que le hacían sentir aquella metáfora que abrasaba su corazón y le transportaba al abismo de la desolación Todo estaba fatalmente predestinado.

El drama de esta familia iba desgranando sus secuencias y eventos más trágicos. Y después de una larga enfermedad, Félix, aquel personaje gris, que nadie sabrá de sus gozos y sufrimientos, murió sin apenas dejar huella. Cuentan los vecinos del pueblo que el día en que enterraron a Félix, su segundo marido, Bernarda, abandonó su hogar. Sus hijos le sorprendieron, con un ramo de flores, al lado de la fosa común del cementerio civil de la capital. Y allí, junto a ella, estaba Juan.

Cuentan los más allegados que se resistió a abandonar aquel pueblo de La Campiña, hasta que no se dejó acompañar del cadáver de su hijo Luis a la capital, donde juntos pasaron los últimos años de su vida. Ahora viven solos los dos hermanos, Miguel y Carmen, rumiando día tras días el testamento que les dejó Bernarda, su buena madrastra.

 Epílogo

 Tras leer este relato y los epitafios que le siguen, me doy cuenta que estoy en presencia de un texto que destila sensibilidad por doquier.

Su estilo es parco. La palabra no es empleada para aturdir, para engañar, para crear sensaciones que se encuentran ausentes en el texto que lo contiene. Importa lo que se dice y se dice desde dentro. La frase es corta contundente. Cómo no habría de serlo cuando ella relata el dolor que corta una vida, una ilusión y que, contundentemente nos enfrenta a la tragedia.

Bernarda, como lo señala, bien pudiera ser el personaje de la Casa de Bernarda Alba. Aunque para mí rebasa ese marco y se sitúa en el campo de la tragedia mediterránea. Un hecho histórico trunca unas vidas. Él sólo es una circunstancia. En Bernarda se funde el concepto de la pérdida del hombre, que a través de la historia ha manejado la mujer mediterránea. Sin querer en ella se reanima el poder destructivo de Medea. Ha perdido al hombre y el mundo debe responder por ello, no importa a quien se tenga que inmolar, para saciar el dolor. Se destruye o se castra, dos vertientes del mismo hecho. Y en él Ethos y Pathos se diluyen en la nada. Luis, Félix, Miguel y Carmen nada habrá de ser para ella, para su dolor. Luis es el recuerdo del ser amado que quedó sembrado en ella. Los demás no serán nada más que el producto de una circunstancia, de la cual ella ha decidido vengarse.

Por lo cual al final del relato, la consecuencia del desamor no puede ser más que el suicidio; que es como interpreto su reencuentro con Juan. Orfeo descendió al reino de los muertos para resucitar a la amada; Bernarda para comulgar con la muerte.

Los campos de Bernarda quedaron sin luz, enmudeció el canto y el día no volvió a nacer.

“La guerra mató los cuerpos y los espíritus”

 Juan Vicente Gómez Gómez

Abogado, periodista y fotógrafo

Caracas (Venezuela)

 




martes, 11 de enero de 2022

LA MENDICIDAD EN MADRID

 



TRES SECUENCIAS Y UNA REFLEXIÓN DE LA MENDICIDAD EN EL SIGO XXI

Por Pedro Taracena Gil

El absurdo que podía ser una parodia

1ª Secuencia

Puertas de una gran superficie, pongamos que hablamos de Al Campo:

Una señora mayor enlutada a veces con una pierna vendada.

¡Échame una mano por favor!

Su presencia en esta entrada es muy frecuente. A veces hay una bolsa a sus pies con algún producto de alimentación. Parece ser que pide dinero, de otro modo solicitaría comida directamente. Sería diferente si se situara en la puerta de una iglesia.

2ª Secuencia

Interior de un banco, pongamos que hablamos de CaixaBank no muy lejos de Al Campo:

En su interior como una clienta más, esta señora espera su turno para ser atendida. Es una incógnita asociar con cierta lógica, que una mendiga de la puerta de grandes almacenes, se vea en la cola para ser atendida en la caja de un banco…

3ª Secuencia

En la esplanada de esta gran superficie previa a la entrada, la mencionada señora se rodea de mujeres, hombres y algún niño. Discuten en voz alta en torno a ella asuntos de índole familiar. Su matriarcado parece que es patente por la improvisada reunión tribal.

Cerca de esta gran superficie comercial, se encuentran unos bloques de viviendas, donde se alojan en su mayor parte familias venidas de chabolas. Cuyo estatus económico no parece que haya mejorado. Al menos contemplando su adicción a la limosna. 

La reflexión

Quizás se trate de una mujer que desde niña le enseñaron a mendigar y de hecho no haya desarrollado otra actividad en su vida.

No seré yo quien haga una valoración fácil e irresponsable de estas secuencias. Pero lo que sí me atrevo a denunciar es que es el Estado el responsable de que sus ciudadanos, todos, seamos felices y no por la mendicidad…



GUERNICA
Pablo Picasso

¿Demagogia o cumplimiento de la DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS de 1948?

https://www.un.org/es/documents/udhr/UDHR_booklet_SP_web.pdf

  

viernes, 7 de enero de 2022

TRES GRANDES EMBUSTEROS PARA LA HISTORIA DE ESPAÑA

 


EL PODER DE LOS SIN PODER

Václav Havel

Luego, «la profunda crisis de identidad provocada por la “vida en la mentira”, y que a su vez hace posible esta vida, tiene indudablemente una dimensión moral propia: se manifiesta, entre otras cosas, como una profunda crisis moral de la sociedad. El hombre que ha elegido la escala consumista de valores, “disperso” en el marasmo de la masa y sin hacer pie en el orden del ser, aun sabiendo que su responsabilidad no se limita solo a su supervivencia, es un hombre desmoralizado; en esta desmoralización se basa el sistema, profundiza en ella y es su proyección social». Por todo esto, «si el fundamento del sistema es “la vida en la mentira”, no es de extrañar que la “vida en la verdad” sea su principal peligro».


LOS TRES GRANDES EMBUSTEROS Y SUS CÓMPLICES

ENSAYO

 Por Pedro Taracena Gil

Periodista

 LOS EMBUSTEROS

 Estos auténticos farsantes consiguieron confundir y corromper los conceptos:

LEGITIMIDAD, LEGALIDAD y JUSTICIA. Utilizándolos a su antojo y

conveniencia.

Juan Carlos de Borbón Rey con fórceps

Adolfo Suárez “Elevar a la categoría política de normal, lo que a nivel de calle es

plenamente normal”

José María Aznar Internalizó la mentira española con “La fatídica cumbre de

las Azores que precipitó la invasión de Irak”

LOS CÓMPLICES

 Felipe González OTAN de entrada ¡No! de PSOE a P_ _ E

José Luis Rodríguez Zapatero El Traidor que modificó el Art. 135 de la

Constitución

Pedro Sánchez Gobierno de Coalición Progresista durmiendo con sobresalto

 LOS AVALISTAS

 Periodo 1936-1975:

El Capital March y otros

 https://www.publico.es/politica/financiadores-del-golpe-da-inicio.html

El Ejército

La Iglesia

Los Caiques

Los monárquicos: Don Juan de Borbón y los nobles franco-españoles

Falange Española, versión hispana del fascismo

El Nazismo de Alemania

El Fascismo de Italia

 EL MILAGRO DE LA PROPAGANDA

El NODO: 1936-1975

EL NUEVO NODO del neo franquismo: 1975-2022. Financiado por los

AVALISTAS

 DESARROLLO DE LA VERDAD ESPAÑOLA

 Juan Carlos de Borbón doblemente ilegítimo. Fue nombrado heredero del franquismo a título de Rey, cuando el legítimo heredero de la Corona de España era su padre Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII.

El General Francisco Franco justificó su legitimidad por haber obtenido la victoria sobre la Republica, como botín de guerra. Esta victoria le llevó a la exaltación de ser Jefe del Estado, Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España que lo fue por la Gracia de Dios. Una vez el caudillo invicto llegó al poder, determinó que España seguía siendo un Reino. Y Franco sería una especie de regente vitalicio. Y como consecuencia creó el Consejo del Reino. El nuevo caudillo consumó el esperpento desoyendo a Don Juan de Borbón, como heredero legítimo de la Corona de España; decidiendo que fuera su hijo Juan Carlos de Borbón quien no instaurara, sino restaurara la monarquía en España. Franco, el ilegítimo jefe del estado, estableció como futuro Rey de España, al ilegítimo heredero del trono español. Consumación de la doble ilegitimidad.

En 1975 las Cortes Españolas consuman la ilegitimidad coronando al Príncipe de España, Rey de España con todos los títulos y atributos de la Corona de España. Más tarde Don Juan se hizo cómplice de tal disparate, cediendo a su hijo, ya Rey de España los derechos dinásticos que de hecho ya poseía.

Nombrado el segundo gobierno de la monarquía, Juan Carlos I y Adolfo Suárez urdieron un referéndum que burlara la consulta inequívoca y directa al pueblo español: ¿Monarquía o República? Ambos, Juan Carlos y Suárez utilizaron la argucia de formular una pregunta, que contestara a dos cuestiones exclusivas y excluyentes a la vez. Un referéndum para la reforma política que permitiera elegir un órgano legislativo. La astucia de estos dos “amigos” y siempre bajo la amenaza de un pronunciamiento militar, incluyeron la forma de Estado. Es decir, el pueblo votó una reforma política que incluía una democracia coronada. Los ciudadanos que ya peinamos canas o bien no peinamos nada, miramos hacia otro lado como lo hicieron los Padres de la Constitución, que en absoluto representaron a todo el pueblo. La falacia siguió hasta nuestros días cuando se mantiene la farsa, de que al Rey de España le votó el pueblo. Esto es ¡mentira! Tan pronto se constituyeron las nuevas Cortes Generales, fue muy sospechoso que se hubiera establecido en la Reforma Política un Senado, donde al Rey se reservaba un tercio de designación directa de los senadores. Pero los que fuimos testigos en aquellos días, vivimos las grandes interrogantes del momento: ¿Democracia o Dictadura? ¿Ruptura o Transición? ¿República o Monarquía? Por mucha presión que hubiera en el exterior, sobre todo de Europa, pesaba mucho más mirar hacia los años 30, donde se gestó el golpe de estado contra la República y la recuperación del Trono de España, por la Casa de Borbón. Para Suárez y Juan Carlos, no había otra opción que seguir cediendo ente los AVALISTAS. No se había derrocado a una República, no se había ganado una guerra civil de tres años, y no se había mantenido una dictadura durante cuatro décadas, como para ahora permitir o tolerar una democracia no coronada y mucho menos la República. “Para este viaje no hacían falta tantas alforjas”.

Mantener que España es una monarquía parlamentaria es una verdad a medias, y de todas formas ilegítima. Es una monarquía impuesta por un genocida. Éste es el esperpento español perfecto: Ilegítimo, pero legal. Legal pero injusto.

El Partido Comunista de España, verdadero opositor al Franquismo se conformó con las migajas de renunciar a la bandera republicana y asumir la ley de Amnistía de 1977. El Partido Socialista Obrero Español, que jamás hizo oposición a la dictadura, le entraron las prisas por conseguir cotas de poder, asumiendo la falsa democracia como un mal menor, quizás mejorable en un futuro. Es verdad que todos han sido cómplices de las ilegitimidades básicas encubiertas por el marchamo de la legalidad.

En la actualidad, primeros días del año 2022, El espectro político y social nada tiene que ver con la Constitución de 1978. Los medios de comunicación, auténtica pléyade de impostores del periodismo tradicional, se ven amenazados por Las Redes Sociales. Internet es quien hace por primera vez la crítica a estos impostores, y su corporativismo se siente amenazado. Las Redes sociales y las páginas Web son   independientes del poder económico y político. La Transición ya no es modélica y mucho menos exportable. El Rey ya ha dejado de ser el campechano que garantizó la democracia en nuestro país y que era el portavoz en el mundo de la Marca España. La juventud está en los canales YouTube, en Instagram, en Facebook, en Twitter, en los Botellones, en el Paro, en el Exilio, en el Ocio y Vicio Nocturnos, en los Trabajos Basura y Falsos Autónomos: Amazon, Glovo, la Nueva Mensajería y un largo etcétera. Por supuesto en el Futbol y en las Salas de Juego presenciales y virtuales. España es una tragedia nacional, líder del mundo civilizado.

 


viernes, 17 de diciembre de 2021

MI OLOR A NAFTALINA



Pedro Taracena Gil

 “La naftalina es el naftaleno que se emplea para desinfectar y para combatir a las polillas. El término procede del vocablo francés naphtaline. Se llama naftaleno, por otra parte, al hidrocarburo aromático resultante de la condensación de un par de anillos de benceno”.

En mi familia somos muy conservadores con los libros, cuadros, fotos, cerámica, regalos, recuerdos, etc. Nada que ver con el humanismo renacentista y los valores republicanos contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, que tradicionalmente hemos venido asumiendo desde los años 30 del siglo pasado. Rechazando todo conservadurismo de dictaduras y monarquías con maridajes Iglesia-Estado y Alianzas Trono-Altar.

Y como quien guarda halla, he encontrado el libro de poemas de María Ángeles Novella Viejo. Libro dedicado a mi padre en estos términos: “A Luis, al que espero poder leer pronto si continúa con esa ilusión poética, con todo cariño”.

 28-II-86



 Pero hojeando este libro observo que la pagina 49 esta señalizada con un billete de RENFE, de un viaje de Madrid a Yunquera de Henares el día 3 de septiembre de 1986. Esta página y la siguiente están ocupadas por el poema PAISAJE.

 

El aire castellano perfumado,

inundado de luz y de sosiego,

al cielo se levanta, como el ruego

del celtíbero austero y esforzado.



El conoció la gloria de una tierra

que dominó los mundos y la historia

y conserva celosa en la memoria

las figuras señeras de su guerra.



El lánguido sonar de las campanas

lo oyeron capitanes temerarios

y esos agrestes montes milenarios

que se tiñen de azul en las mañanas,



lo escucharon los místicos cantores,

viajeros de la estepa, los juglares

y los grandes poetas militares:

entre pluma y espada sus honores.



El pueblo se adormece junto al río.

Los trinos de mil pájaros resuenan

y con ecos de paz el aire llena

mientras se apaga el fuego del estío.



Las piedras del castillo centenario

con el sol de la tarde se iluminan.

Es de un regato el agua cristalina

espejo de dos chopos solitarios.



La solidez del puente desafía

al tiempo que transcurre sin mirarlo,

cuando el hombre se afana por pararlo,

en una vana lucha, día a día.



Un silencio dormido, grave y serio

parece eternizarse en los trigales

mientras vagan las sombras medievales

por el frío jardín del monasterio.

 

El título de este artículo me ha quitado el olor a naftalina y me ha empapado con el agua cristalina de estos versos, evocadores de las tierras del interior y las costas, lamidas por el azul del mar. Pero hoy he podido compartir con mi padre su viaje de la capital al pueblo, leyendo los versos que con su billete me había marcado. 


MÁRGENES DEL RÍO HENARES

Fotos: Pedro Taracena Gil




















miércoles, 1 de diciembre de 2021

VALORES REPUBLICANOS

AZ PERIODISTAS


Pedro Taracena Gil

ARTÍCULOS TRENDING DICIEMBRE 2021

 http://www.azperiodistas.com/

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02

03

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06 Pedro Taracena 3409 lecturas

07 Pedro Taracena 3279 lecturas

08

09 Pedro Taracena 2883 lecturas

10 

LOS TOROS DE GUISANDO









jueves, 25 de noviembre de 2021

LA ILEGITIMIDAD DE LA INVIOLABILIDAD DEL REY Y LEGALIDAD DE LAS RESPONSABILIDADES PENALES DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA


Pedro Taracena Gil


Publicado en AZ PERIOIDSTA  el 3 de junio de 2018

En el caso español, después de haber vivido la experiencia sobre todo de la II República, y habiendo sido masacrada por la Oligarquía, el Ejército y la Iglesia, el anacronismo de un régimen monárquico, obedece a dos características: la primera que en pleno siglo XXI los intereses que trajeron la dinastía de los Borbones para ocupar el Trono de España, siguen en vigor. Había que apartar del poder a todas las opciones de la izquierda considerada más radical, como comunistas, republicanos y secesionistas. Y en segundo lugar, el Rey impuesto por el Caudillo de España que lo fue por la Gracia de Dios, garantiza la continuidad del franquismo, el capitalismo más liberal y el nacionalcatolicismo. Todos ellos encubiertos con la máscara de la letra de la Constitución de 1978, ya que de su espíritu solamente se han ocupado de fosilizar.

En la actualidad es preciso desmitificar y desenmascarar la idea de que Juan Carlos I fuera el artífice de la modélica Transición, el garante de la democracia y mucho menos conseguidor de la reconciliación entre los españoles. Conceptos que siguen siendo asignatura pendiente. ¿Con qué legitimidad el Estado procesa y encarcela a los secesionistas catalanes, cuando ha dejado impune el genocidio y la dictadura franquistas? La Ley de Amnistía de las Cortes Pre-constitucionales, amnistiaron a los verdugos pero el delito de lesa humanidad quedó impune. Es verdad que en las monarquías que persisten en Europa, el Rey reina pero no gobierna. No obstante en España este estatus real es verdad a medias, sustentado por alguna mentira. El Rey es más títere que árbitro, como se ha demostrado ante los crímenes legales del 1º de octubre de 2017. El Rey basándose en la amnistía del 77 no ha condenado la dictadura y mucho menos reconocido la existencia de la República. Lejos de ser neutral es marioneta de la herencia franquista y del Gobierno de turno. Ante la guerra la injusticia y los crímenes legales contra su pueblo, es mudo, sordo y ciego. Es un muñeco de trapo que baila al son de la Oligarquía, inclinándose vergonzosamente ante los Prelados de la Iglesia y es permanentemente adulado, silenciando sus fechorías por los impostores del periodismo.

Grosso modo, tomando los textos legislativos de las dos constituciones, la República de 1931 y la Monarquía Parlamentaria de 1978, ambas mantiene un espíritu republicano en el más amplio sentido de lo que es una r e p ú b l i c a. Es la Jefatura del Estado y su permanencia, lo que verdaderamente entran en conflicto con la lógica política del siglo XXI y la democracia a la hora de elegir la máxima magistratura del Estado. Al margen de la legitimidad original de uno u otro caso. Comparemos esta diferencia abismal:

BREVE ENSAYO COMPARATIVO SOBRE LA JEFATURA DEL ESTADO EN LAS DOS ÚLTIMAS CONSTITUCIONES ESPAÑOLAS

REPÚBLICA ESPAÑOLA 1931

Artículo 85

El Presidente de la República es criminalmente responsable de la infracción delictiva de sus obligaciones constitucionales.

El Congreso, por acuerdo de las tres quintas partes de la totalidad de sus miembros, decidirá si procede acusar al Presidente de la República ante el Tribunal de Garantías Constitucionales.

Mantenida la acusación por el Congreso, el Tribunal resolverá si la admite o no. En caso afirmativo, el Presidente quedará, desde luego, destituido, procediéndose a nueva elección, y la causa seguirá sus trámites.

Si la acusación no fuese admitida, el Congreso quedará disuelto y se procederá a nueva convocatoria.

Una ley de carácter constitucional determinará el procedimiento para exigir la responsabilidad criminal del Presidente de la República.

http://www.cepc.gob.es/docs/default-source/constituciones-espa/1931_2.pdf?sfvrsn=6

CONSTITUCIÓN MONÁRQUICA ESPAÑOLA 1978

Artículo 56

El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.
Su título es el de Rey de España y podrá utilizar los demás que correspondan a la Corona.
La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65,2.

http://www.congreso.es/constitucion/ficheros/c78/cons_espa.pdf

Llegados hasta aquí, nos sirve de ejemplo que las 17 Comunidades Autónomas son de facto repúblicas coronadas y España una Unión de Repúblicas que integran el Reina de España. En el concierto internacional tenemos Australia, Nueva Zelanda, Canadá y hasta de 16 países más, cuya reina es Isabel II, que lo es por supuesto de Gran Bretaña.

https://www.vix.com/es/btg/56882/los-16-paises-en-que-la-reina-de-inglaterra-todavia-es-reina

El planteamiento secesionista español no es una aberración política, ni su pretensión es un delito condenable. Si no se soluciona el conflicto catalán, supondrá una amenaza para el Estado las reivindicaciones de otras naciones que no nacionalidades, como Euskadi, Catalunya, Baleares y Valencia. El Régimen del 78 es bajo toda consideración un estatus ilegítimo. Y el esperpento se produce cuando los padres de la Santa Transición legitiman la persecución contra Catalunya en base a una legitimación que no tienen.

Que nadie se escandalice si me baso en cuatro pilares que ilegitiman el pretendido Estado de Derecho quebrando el 18 de julio de 1936 y restaurado el 6 de diciembre de 1978:
El origen del Régimen estuvo en un Golpe de Estado contra la República.
La legitimidad del Caudillo de España que implantó la dictadura está basada en su victoria sobre la República. Invicto Generalísimo Franco.
El Dictador instauró la monarquía en un Borbón, Don Juan Carlos que como heredero era ilegítimo, eludiendo así la restauración monárquica que correspondería a su padre Don Juan.
La Ley de la Amnistía dejó impune el genocidio franquista y la dictadura. El franquismo fue artífice de la Constitución y protagonista hasta nuestros días de la permanente apología del crimen.

Los arquitectos de la Transición y los tutores de la Constitución, han creído que en España se había restablecido el Estado de Derecho que disfrutaba la República, de 1931 a 1939. Pero esta verdad aparente es una mentira apuntalada de embustes. Una ingeniería legal sustenta la gran mentira de la legitimidad. Desde el 1º de abril de 1939 se implanta en España una legalidad con total ausencia de legitimidad. El NODO que creara el general golpista sigue distribuyendo la propaganda del Régimen del 78. La Historia de España es contada por los vencedores, pero solamente ha pretendido que no logrado una amnesia del pueblo con su pasado.

Insisto en hacerme la misma pregunta: ¿Con qué legitimidad el Estado procesa y encarcela a los secesionistas catalanes, cuando ha dejado impune el genocidio y la dictadura franquistas?

No es necesario ser un profeta para establecer que a los franquistas del Partido Popular hay que obligarles democráticamente a que saquen sus sucias manos de las instituciones del Estado, y sobre todo enderezar el camino que el criminal 155 ha dejado sobre el pueblo catalán. El 155 es un crimen legal porque legaliza el uso de la fuerza. “Al cumplimiento forzoso”. Así consta… Presos al carrer. Exiliados a su patria. Procesos archivados y jamás presos políticos.

Soy consciente de que el PSOE, también, discrepará del contenido de este artículo, pero los socialistas hemos sido arte y parte en la puesta en escena de la gran farsa de la Transición. El bipartidismo es cómplice por haber convivido con la impunidad del genocidio franquista. Las mayorías absolutas del PSOE no se han utilizado para sepultar el franquismo en el mismo Panteón de la Historia, donde yacen el Nazismo de Hitler en Alemania y el Fascismo de Mussolini en Italia. El Franquismo-Falangismo-Nacionalcatolicismo de Franco goza de buena salud en nuestra ESPAÑA UNA GRANDE Y LIBRE.


martes, 23 de noviembre de 2021

POEMA DEDICADO A MI ABUELA RESCATADO DEL BAÚL DE MIS AÑORANZAS

A MI ABUELA

Allí en el fondo del baúl estaban las cartas, escritos y documentos de mi época pía cuando levitaba… Desde la década de los cincuenta.

Después de leer toda esta producción, he llegado a la conclusión meditada de que yo estaba enfermo. Muy enfermo. Pero con difícil cura porque en mi entorno nos retroalimentábamos del mismo fanatismo. La sociedad vivía en un psiquiátrico gigante. Y aquellos que habían roto con el paradigma imperante, eran los malos, inmorales y perversos. Nosotros éramos la salvación. El Nacionalcatolicismo nos acogía en su seno…

Este planteamiento no es una justificación retórica, es una certificación. Yo fui un enfermo. Muy enfermo y lo más grave es que no era consciente de ello. Tiempo perdido o periodo de aprendizaje con un coste muy elevado…

A partir de sufrir el Servicio Militar obligatorio, tomé consciencia de lo que era el maridaje Iglesia-Estado y la Alianza Trono-Altar. Y poco a poco fue apostatando de la religión y sobre todo de sus ministros. Y organicé mi vida como si Dios no existiera. Descubrí mi propio Renacimiento y los valores republicanos y el laicismo.

Como resultado hemos logrado mi compañera y yo. una familia del siglo XXI al margen de lo establecido como preconizó el Régimen del 78, la Monarquía y el Nacionalcatolicismo. La tradición nacional de España.

En el baúl aún quedaba el poema que dediqué a mi abuela. Los documentos referidos anteriormente los destruí con saña acompañada de sentimientos de libertad. Sin embargo, el poema dedicado a mi abuela lejos de destruirlo, me ha servido para hacerle un homenaje de reparación, de aquella barbaridad que yo escribí a modo de despedida…

 Acuden a mi mente epítetos que se me ocurren a la hora de etiquetar mi felicidad y mi libertad:

¿Agnóstico? ¿Ateo? ¿Renegado? ¿Apóstata? ¿Librepensador? ¿Libertario? ¿Anticlerical? ¿Liberal según Mariana Pineda? (*). No sé, quizás he logrado sin proponérmelo, descubrir el pluralismo del humanismo que estable LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS de 1948.

(*) LIBERAL:

Mariana Pineda versus Esperanza Aguirre, Isabel Díaz Ayuso

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/mariana-pineda-luchadora-por-libertad_16811



 EJERCICIO DE LA BUENA MUERTE SEGÚ LA IGLESIA CATÓLICA

"Cuando mis pies, fríos ya, me adviertan que mi carrera en este valle de lágrimas está por acabarse; Jesús misericordioso, tened compasión de mí.
Cuando mis manos trémulas ya no puedan estrechar el Crucifijo, y a pesar mío le dejan caer sobre el lecho de mi dolor; Jesús misericordioso, tened compasión de mí.
Cuando mis ojos, apagados con el dolor de la cercana muerte, fijen en Vos por última vez sus miradas moribundas; Jesús misericordioso, tened compasión de mí".

EJERCICIO DE LA BUENA  MUERTE

Un anacronismo medieval


MI ABUELA

 

Abuela, la vida se escapa

de tus manos, como figura de humo

desvanecida en el viento.

 

Tus pies ya torpes,

se encaminan a la tierra,

de donde Dios te sacó.

 

Abuela, Él te llama,

 ¿No oyes su llamar?

No te dé pena dejarme,

te vas con Él, pues más que

yo Él te ama.

 

Abuela no sientas

nostalgia por mí

Él te lleva para posarte

en sus Eternas Moradas.

 

No sientas penas, abuela,

por esta vida que despides,

tan llena de inquietudes

con fatigas.

 

¿Abuela no sientes su

llamada? Dile que te ayude

a cruzar el pórtico

de tan barroco tránsito,

que Él con su Gracia puede.

 

Cuando todo tu ser,

¡Ay! Abuela, tiemble ante

el último escalofrío

que te producirá

el perdurable sueño,

clava tu mirada en Él

y tan sólo en Él.

¡Fiel esposo de tu alma!

 

Después, deja pasar,

Abuela, por tus labios

la débil paloma, descarnada

por el sacrificio expiatorio,

de tus pecados. Y en ese

preciso momento: ¡Dios mío!

Tened piedad de ella,

que es mi abuela.

 

Abuela, madre de mi madre.

Mi segunda madre. ¿No oyes su

llamada? Ve con Él,

que más que yo Él te ama.

 

Abuela, déjate llevar,

no sientas nostalgia por mí…

Pero espérame,

abuela, que yo,

en llegar no tardaré.

 

Abuela, ¿no sientes su llamada?

Es Él, quien te llama…

Parte ya mi querida abuela.

 

Pedro

Tu nieto


sábado, 6 de noviembre de 2021

MEMOERIA HISTÓRICA DE GUADALAJARA 2021

 


MEMORIA HISTÓRICA DE GUADALAJARA 202


DISCURSO EN LA INAUGURACIÓN DEL MONUMENTO A LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO EN GUADALAJARA.
Guadalajara, 5 de noviembre de 2021

Buenas tardes

Autoridades presentes, familiares, representantes de los partidos políticos y sindicatos, vecinos y vecinas.
En este cementerio de Guadalajara donde nos encontramos, entre 1939 y 1945, fueron enterradas 976 personas victimas de la represión franquista. De ellas, 822 fueron asesinadas aquí mismo, frente a pelotones militares de ejecución. Otras 154 fallecieron debido a las terribles condiciones a las que fueron sometidas en la cárcel por torturas, hambre y enfermedades derivadas de su hacinamiento. Estas 976 son las que figuran en este memorial.

Estas personas, estos compañeros y compañeras, se encuentran repartidos por diversos espacios de este cementerio, pero fundamentalmente en dos fosas comunes: Una de ellas es esta de aquí, en la tapia suroeste.
Hay que decir que esta fosa había sido sometida al olvido casi absoluto institucional cuando no a la infamia y ha sido objeto de lucha y debate en varias mociones promovidas por nuestra asociación y la agrupación de familiares, Hasta que se aprobó la moción de junio de 2017 , que permitió entre otras cosas, la construcción este memorial.

Este espacio ha sido objeto del olvido MEDIATICO, a pesar de que sindicatos, partidos y familiares pusieron placas en él, y que era oficialmente, un jardín. Era una fosa casi INVISIBLE. Hasta hoy.

El otro lugar de asesinato y enterramiento, está a unos 60 metros, en el propio cementerio, en la tapia sur. Era el antiguo cementerio civil. Hay que decir no obstante, que prácticamente en todo el cementerio fueron enterradas muchas otras víctimas, dependiendo sobre todo, de los recursos económicos de sus familiares, muy mermados por el expolio y el robo.

Otras muchas víctimas de la represión franquista se encuentran enterradas en fosas clandestinas y cunetas por toda la provincia, de los que hemos podido poner nombre y apellidos de momento a 160 de ellos. Seguramente son muchos más.
A lo largo de todos estos años se han sucedido homenajes, los primeros y más numerosos, los de sus familiares, Homenajes privados, hechos incluso en la clandestinidad de la dictadura, pero también en el olvido institucional de la democracia. También tuvieron lugar homenajes de sus organizaciones políticas y sindicales, incluso en clandestinidad, por militantes, que en ocasiones llegaron a saltar la tapia del cementerio civil para poder hacerlos. En 1979, un grupo de víctimas de la dictadura logró recaudar dinero y que les fuera concedido por el nuevo ayuntamiento democrático un espacio para poner un monumento en el antiguo cementerio civil. Un monumento importante, pero un monumento privado. Ahora que inauguramos este, no nos olvidemos de ese monumento, del del civil, puesfue un esfuerzo en el que colaboraron muchas personas. La presidenta de esa comisión pro-monumento era Emilia Cañadas, hija de Antonio Cañadas, alcalde republicano fusilado en 1939. Emilia es la presidenta de honor de mi asociación, Foro por la Memoria, y es algo que nos honra. Hoy se encuentra con nosotros.

Las víctimas eran muy diversas y concurrían en ellas circunstancias diversas. Eran de varias organizaciones políticas y sindicales. Pero, aunque pudieran ser diferentes, hay algo que les une: Y es que quien les condenó, quien les asesinó, lo hizo con el fin de imponer unos determinados objetivos políticos. Con el fin de imponer una dictadura criminal. Y lo consiguió. Y estos compañeros y compañeras lucharon por evitarlo. Algunos podrán decir lo que quieran, pero el único motivo por el que estos compañeros y compañeras fueron condenados es por “Auxilio a la Rebelión”, es decir, por rebelarse y organizarse contra el bando de guerra de unos golpistas. Y cualquier otro argumento, es falso y sólo pretende en el fondo justificar un golpe de Estado, una guerra y una dictadura.

Y como demócratas, tenemos la obligación de denunciar el verdadero significado político de su persecución. La verdad de las víctimas nos obliga a impedir el triunfo del relato de sus verdugos y condenar lo que el franquismo pretendió con sus asesinatos y persecución política: Imponer una dictadura. Es decir; en resumen: la lealtad debe ser recompensada y la traición: condenada. Y por eso estamos aquí.

Es decir, estas victimas, que ni siquiera estaban contadas hasta hace poco tiempo, habían recibido homenajes privados de sus familias, y colectivos de sus organizaciones. Faltaba el homenaje más importante. El institucional, el de las autoridades que nos representan a todos.. Y ese ha llegado hoy, con la inauguración de este memorial.

Es una deuda que los demócratas teníamos que pagar. Era necesario. Aquí hay fusilados cinco guardias civiles por defender la legalidad republicana, entre ellos, un teniente coronel. (José Rubio García) Aquí hay asesinados muchos militares.

Aquí hay también 62 alcaldes enterrados, 75 concejales, y multitud de funcionarios, aunque lo que más hay son por supuesto, son jornaleros y obreros que dieron sus vidas por la libertad. Lucharon por la legalidad democrática de la República, por un estado republicano que les amparaba.

Tras este acto de homenaje, queda lo que consideramos que es más importante: Y es que a estas victimas, las que eran de una organización o de otra, las que tienen familiares o no los tienen, los que fueron enterrados en un lugar u otro, las que sabemos donde están o no lo sabemos… A todas ellas se les reconozca su derecho de acceso a la justicia, Y que nadie entienda justicia como revancha o nada parecido. Justicia para nosotros significa que sus sentencias sean anuladas, y que dejen de ser oficialmente criminales, y que sean declarados ilegales los tribunales que las emitieron,
Sus sentencias fueron reales, tuvieron consecuencias reales, E aquí la prueba, No se obtiene reparación ni mucho menos justicia, no se repara a nadie con la entrega de un certificado, por muy honorífico que sea. Necesitamos que se anulen sus sentencias. Por cierto, justicia tampoco es solamente recuperar sus restos sin jueces, Es un acto de reparación personal importante, pero lo debe hacer la administración central del Estado.

Por último: NO queremos hablar de ellos sólo como muertos, sino recordarlos vivos por lo que hicieron; Luchar por la libertad, Poner como ejemplo su compromiso por la legalidad, por la justicia social. Porque frente al hecho de un golpe de Estado, dieron un paso para defender al gobierno legítimo.

Eso es todo, Muchas gracias

Foro por la Memoria de Guadalajara

Editor: Pedro Taracena Gil

Periodista