sábado, 6 de marzo de 2021

EL MITO DEL REY DE ESPAÑA FARSA NACIONAL





EL REY JUAN CARLOS I  ¿VIVIDOR O CAMPECHANO?




EL GUERNICA EN EL BOSQUE DE ZILBETI

























Selección: Pedro Taracena Gil


jueves, 18 de febrero de 2021

REPÚBLICA O MONARQUÍA ANACRONISMO O DILEMA

 ANÁLISIS DE LA VIOLENCIA EN LAS MANIFESTACIONES:

Los constitucionalistas, es decir el RÉGIMEN DEL 78, apoyados por el mundo financiero y los impostores del periodismo, falsifican la realidad de ilegitimidad, publicando todos los días el NODO propagandístico para salvar la Transición. Pero las Redes Sociales son el antídoto de esta farsa. Es verdad que en Internet circula la mentira y la verdad, pero son los que cuestionan la ilegitimidad de la Monarquía Española.

¡Bravo por el Gobierno de Coalición! A pesar de sus carencias. Como decía el poeta: "Se hace camino al anidar"

 LA OTRA VOZ DE LA CALLE



Por Pedro Taracena Gil

En el caso español, después de haber vivido la experiencia sobre todo de la II República, y habiendo sido masacrada por la Oligarquía, el Ejército y la Iglesia, el anacronismo de un régimen monárquico, obedece a dos características: la primera que en pleno siglo XXI los intereses que trajeron la dinastía de los Borbones para ocupar el Trono de España, siguen en vigor. Había que apartar del poder a todas las opciones de la izquierda considerada más radical, como comunistas, republicanos y secesionistas. Y en segundo lugar, el Rey impuesto por el Caudillo de España que lo fue por la Gracia de Dios, garantiza la continuidad del franquismo, el capitalismo más liberal y el nacionalcatolicismo. Todos ellos encubiertos con la máscara de la letra de la Constitución de 1978, ya que de su espíritu solamente se han ocupado de fosilizar.

En la actualidad es preciso desmitificar y desenmascarar la idea de que Juan Carlos I fuera el artífice de la modélica Transición, el garante de la democracia y mucho menos conseguidor de la reconciliación entre los españoles. Conceptos que siguen siendo asignatura pendiente. ¿Con qué legitimidad el Estado procesa y encarcela a los secesionistas catalanes, cuando ha dejado impune el genocidio y la dictadura franquistas? La Ley de Amnistía de las Cortes Franquistas, amnistiaron a los verdugos, pero el delito de lesa humanidad quedó impune. Es verdad que en las monarquías que persisten en Europa, el Rey reina, pero no gobierna. No obstante, en España este estatus real es verdad a medias, sustentado por alguna mentira. El Rey es más títere que árbitro, como se ha demostrado ante los crímenes legales del 1º de octubre de 2017. El Rey basándose en la amnistía del 77 no ha condenado la dictadura y mucho menos reconocido la existencia de la República. Lejos de ser neutral es marioneta de la herencia franquista y del Gobierno de turno. Ante la injusticia y los crímenes legales contra su pueblo, el Rey es mudo, sordo y ciego. Es un muñeco de trapo que baila al son de la Oligarquía, inclinándose vergonzosamente ante los Prelados de la Iglesia y es permanentemente adulado, silenciando sus fechorías por los impostores del periodismo.

Grosso modo, tomando los textos legislativos de las dos constituciones, la República de 1931 y la Monarquía Parlamentaria de 1978, ambas mantienen un espíritu republicano en el más amplio sentido de lo que es una r e p ú b l i c a. Es la Jefatura del Estado y su permanencia, lo que verdaderamente entran en conflicto con la lógica política del siglo XXI y la democracia a la hora de elegir la máxima magistratura del Estado. Al margen de la legitimidad original de uno u otro caso. Comparemos esta diferencia abismal:

BREVE ENSAYO COMPARATIVO SOBRE LA JEFATURA DEL ESTADO EN LAS DOS ÚLTIMAS CONSTITUCIONES ESPAÑOLAS

REPÚBLICA ESPAÑOLA 1931

Artículo 85

El Presidente de la República es criminalmente responsable de la infracción delictiva de sus obligaciones constitucionales.

El Congreso, por acuerdo de las tres quintas partes de la totalidad de sus miembros, decidirá si procede acusar al Presidente de la República ante el Tribunal de Garantías Constitucionales.

Mantenida la acusación por el Congreso, el Tribunal resolverá si la admite o no. En caso afirmativo, el Presidente quedará, desde luego, destituido, procediéndose a nueva elección, y la causa seguirá sus trámites.

Si la acusación no fuese admitida, el Congreso quedará disuelto y se procederá a nueva convocatoria.

Una ley de carácter constitucional determinará el procedimiento para exigir la responsabilidad criminal del Presidente de la República.

http://www.cepc.gob.es/docs/default-source/constituciones-espa/1931_2.pdf?sfvrsn=6

CONSTITUCIÓN MONÁRQUICA ESPAÑOLA 1978

Artículo 56

1. El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.

2. Su título es el de Rey de España y podrá utilizar los demás que correspondan a la Corona.

3. La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65,2.

http://www.congreso.es/constitucion/ficheros/c78/cons_espa.pdf

Llegados hasta aquí, nos sirve de ejemplo que las 17 Comunidades Autónomas son de facto repúblicas coronadas y España una Unión de Repúblicas que integran el Reina de España. En el concierto internacional tenemos Australia, Nueva Zelanda, Canadá y hasta de 16 países más, cuya reina es Isabel II, que lo es por supuesto de la Gran Bretaña.

https://www.vix.com/es/btg/56882/los-16-paises-en-que-la-reina-de-inglaterra-todavia-es-reina

El planteamiento secesionista español no es una aberración política, ni su pretensión es un delito condenable. Si no se soluciona el conflicto catalán, supondrá una amenaza para el Estado las reivindicaciones de otras naciones que no nacionalidades, como Euskadi, Catalunya, Baleares y Valencia. El Régimen del 78 es bajo toda consideración un estatus ilegítimo. Y el esperpento se produce cuando los padres de la Santa Transición legitiman la persecución contra Catalunya en base a una legitimación que no tienen.

Que nadie se escandalice si me baso en cuatro pilares que ilegitiman el pretendido Estado de Derecho quebrando el 18 de julio de 1936 y restaurado el 6 de diciembre de 1978:

1. El origen del Régimen estuvo en un Golpe de Estado contra la República.

2. La legitimidad del Caudillo de España que implantó la dictadura está basada en su victoria sobre la República. Invicto Generalísimo Franco.

3. El Dictador instauró la monarquía en un Borbón, Don Juan Carlos que como heredero era ilegítimo, eludiendo así la restauración monárquica que correspondería a su padre Don Juan.

4. La Ley de la Amnistía dejó impune el genocidio franquista y la dictadura. El franquismo fue artífice de la Constitución y protagonista hasta nuestros días de la permanente apología del crimen.

Los arquitectos de la Transición y los tutores de la Constitución, han creído que en España se había restablecido el Estado de Derecho que disfrutaba la República, de 1931 a 1939. Pero esta verdad aparente es una mentira apuntalada de embustes. Una ingeniería legal sustenta la gran mentira de la legitimidad. Desde el 1º de abril de 1939 se implanta en España una legalidad con total ausencia de legitimidad. El NODO que creara el general golpista sigue distribuyendo la propaganda del Régimen del 78. La Historia de España es contada por los vencedores, pero solamente ha pretendido que no logrado una amnesia del pueblo con su pasado.

Insisto en hacerme la misma pregunta: ¿Con qué legitimidad el Estado procesa y encarcela a los secesionistas catalanes, cuando ha dejado impune el genocidio y la dictadura franquistas?

No es necesario ser un profeta para establecer que a los franquistas del Partido Popular hay que obligarles democráticamente a que saquen sus sucias manos de las instituciones del Estado, y sobre todo enderezar el camino que el criminal 155 ha dejado sobre el pueblo catalán. El 155 es un crimen legal porque legaliza el uso de la fuerza. “Al cumplimiento forzoso”. Así consta… Presos al carrer. Exiliados a su patria. Procesos archivados y jamás presos políticos.

Soy consciente de que el PSOE, también, discrepará del contenido de este artículo, pero los socialistas hemos sido arte y parte en la puesta en escena de la gran farsa de la Transición. El bipartidismo es cómplice por haber convivido con la impunidad del genocidio franquista. Las mayorías absolutas del PSOE no se han utilizado para sepultar el franquismo en el mismo Panteón de la Historia, donde yacen el Nazismo de Hitler en Alemania y el Fascismo de Mussolini en Italia. El Franquismo-Falangismo-Nacionalcatolicismo de Franco goza de buena salud en nuestra ESPAÑA UNA GRANDE Y LIBRE.

http://www.azperiodistas.com/republica-o-monarquia-anacronismo-o-dilema/3431

 ÁLBUM DE LA REPÚBLICA 

Presidente: Niceto Alcalá Zamora








REINO DE ESPAÑA:

DICTADURA 

MONARQUÍA PARLAMENTARIA







Selección y edición: Pedro Taracena


sábado, 13 de febrero de 2021

ELS CASTELLERS

 

Cuando un pueblo es capaz de construir estos castellers, ese pueblo es un pueblo singular...



 
 



 

viernes, 25 de diciembre de 2020

DON JUAN CARLOS DE BORBÓN BRILLA POR SU AUSENCIA

 


ARTÍCULO DE PÉREZ ROYO

Don Juan Carlos de Borbón brilla por su ausencia

El discurso del Rey Felipe VI no ha hecho más que alimentar las sospechas sobre la conducta de su padre y sobre la sombra que proyecta sobre la institución monárquica

Todo el mundo sabe que un problema no deja de existir porque no se lo mencione. En determinadas circunstancias puede ocurrir lo contrario. Seguir la técnica del avestruz y hundir la cabeza para no ver lo que ocurre, puede conducir a que el problema no solo no desaparezca, sino a que su presencia se agigante. La técnica del avestruz supone el reconocimiento implícito de que el problema ha alcanzado ya tal magnitud, que no se puede hacer siquiera referencia al mismo.

El discurso del Rey Felipe VI de esta noche lo ejemplifica a la perfección. El nombre que ni siquiera se pronuncia y que es, sin embargo, el que todas las personas que lo están viendo y oyendo tienen en su cabeza, brilla todavía más por su ausencia. Felipe VI pudo no pronunciar esta noche el nombre de D. Juan Carlos de Borbón, pero, con ello, no consiguió otra cosa que hacer todavía más visible que no puede decir nada respecto de su padre que no se vuelva en contra de institución monárquica.

Los seres humanos hacemos la historia en condiciones independientes de nuestra voluntad, dejó dicho Carlos Marx. Felipe VI lo está comprobando. No cabe duda de que hubiera preferido iniciar su reinado en unas condiciones distintas a aquellas en que lo inició. La abdicación fue una huida hacia delante de la Casa Real, del padre y del hijo. O lo hacemos en este momento, en que el PP dispone de una mayoría absoluta y el PSOE está dirigido todavía por personas dispuestas a apoyar incondicionalmente la operación, o tal vez no tengamos siquiera la oportunidad de hacerlo en el futuro. Porque el padre con seguridad y el hijo muy probablemente también sabían que la cacería del elefante no era el único esqueleto en el armario de D. Juan Carlos.

Que no se equivocaron salta a la vista. Ha sido la propia Casa Real la que ha emitido este año, el mismo día en que se hizo público el Decreto de declaración del primer estado de alarma, una nota, en la que informó sobre la conducta poco ejemplar, incluso potencialmente constitutiva de delito, de D. Juan Carlos. En dicha nota anunció que no había tenido conocimiento de tal conducta, que se desvinculaba por completo de la misma y que retiraba al Rey emérito la asignación anual que percibía de la Casa Real.

Ha sido Felipe VI quien ha levantado las sospechas sobre la conducta de su padre. No han sido los partidos de izquierda o los nacionalistas quienes lanzaron la primera piedra. Fue la propia Casa Real la que lo hizo. Después se han ido sabiendo más cosas e incluso ha habido el reconocimiento por parte del Rey emérito de haber defraudado a la Hacienda Pública. No se sabe lo que queda todavía por hacerse público de la ejecutoria de D. Juan Carlos de Borbón tanto durante los años de su reinado como en los años transcurridos desde su abdicación.

El discurso del Rey Felipe VI no ha hecho más que alimentar las sospechas sobre la conducta de su padre y sobre la sombra que proyecta sobre la institución monárquica. ¿Qué garantías podemos tener los ciudadanos de que se van a preservar “los valores éticos que están en las raíces de nuestra sociedad”, si tales valores han brillado por su ausencia en la conducta del Rey de España durante no se sabe cuánto tiempo y con cuánta intensidad? ¿Y si no se da ninguna explicación, ni se permite ninguna investigación por el órgano constitucional, que “representa al pueblo español”?

El discurso del Rey obliga a las Cortes Generales a una investigación sobre la conducta de D. Juan Carlos de Borbón y a dar conocimiento del resultado de dicha investigación a los ciudadanos. Una sociedad no puede respetarse a sí misma, si acepta mantenerse deliberadamente en la ignorancia respecto de las conductas “éticamente” inaceptables en la persona que ha ocupado la Jefatura del Estado. 

D. Juan Carlos de Borbón brilló por su ausencia en el discurso del Rey Felipe VI. Las Cortes Generales no pueden hacer suya esa “brillantez”, que resulta envilecedora para el país.



TANTO MONTA MONTA TANTO LOS BOBONES COMO LOS FRANCO