domingo, 18 de septiembre de 2011

LA DERECHA HISPANA


EL FRANQUISMO

Por muchas razones emanadas de su pasado en el último siglo, la derecha española es genuina. No es homologable con fuerzas conservadoras de la viaja y nueva Europa. Democracias con arraigo de siglos como Reino Unido y Francia, o democracias que superaron dictaduras como Portugal y Grecia, sin olvidar la democracia alemana que padeció el nazismo, y la italiana que surgió después de vencer el fascismo. La derecha española habita dentro del Partido Popular; asumiendo las raíces ideológicas del más puro franquismo. Cuyo germen proviene de la más rancia derecha, enemiga acérrima de la República, de lo laico y partidaria de la monarquía borbónica histórica de trazos absolutistas y caciquiles. El Partido popular es heredero legítimo del golpe de estado del 17 de julio de 1936. Quien provocó la Guerra Civil e implantó la dictadura. Con la muerte de Franco, asumen la Transición que les coloca en la vía democrática, como demócratas de toda la vida. El consenso constitucional sella la inmunidad de Franco y sus secuaces históricos; quedando impune su genocidio. Fraga ministro estrella del franquismo se convierte en demócrata converso y padre de la Constitución. Su espíritu de franquista neto y nato le impulsa a perpetuar su doctrina a través de Alianza Popular y el Partido Popular. Aznar, Rajoy, Cospedal y Aguirre, son los garantes de mantener el franquismo hasta las últimas consecuencias; eternos huidizos de la derecha y viajeros incansables hacia el centro, como tierra prometida. Esta secuencia está avalada por la historia de los hechos. La Constitución sólo la utilizan como herramienta para guardar las formas, pero la prefieren fosilizada. La alianza trono altar les hace permanentes combatientes de la República, y valedores del status formal del nacionalcatolicismo del cual se alimentan. Este es el planteamiento socio-político-religioso, que el PP mantiene como ideario político, salvando las distancias, tanto en la dictadura como en la democracia. Y como no podía ser de otro modo, el tejido social del cual se nutre y le sigue en todos los comicios, mantiene fidelidad inquebrantable a esta ideología. El perfil del votante de la derecha española no busca respuestas a sus necesidades: Trabajo, servicios públicos de educación, sanidad, dependencia. Tampoco en el campo de los avances en los derechos humanos y sociales. El electorado conservador logra una dicotomía perfecta entre la ideología del partido y las respuestas políticas a las necesidades del momento. Los ciudadanos votarán a Rajoy el 20-N, per se. El líder de turno de los populares representa los valores que aunque anacrónicos, son muy válidos para conseguir el poder. Estos valores, aunque inconfesables, constituyen la fidelidad inquebrantable al franquismo, al nacionalcatolicismo en suma. La política que siguen las comunidades autónomas del PP sobre materias como educación, sanidad, dependencia, no influye en su intención de voto. Es una fidelidad casi dogmática. Y los casos de corrupción no alteran tampoco el concepto ético que de los políticos puedan tener. Se trata de hacer un seguimiento mítico y religioso a las consignas del líder, del caudillo; donde la falta de rigor y las omisiones de información, aproximan su adiestramiento a la manipulación y el engaño. Se pueden cambiar las palabras, pero los conceptos prevalecen “atados y bien atados”.


miércoles, 14 de septiembre de 2011

LA CONFIANZA DEL REY DECAE


Hemeroteca Público 2011

La confianza en el rey se desploma en una década

El monarca pasa de encabezar las instituciones más valoradas a situarse en el séptimo puesto, según un barómetro del Consejo General de la Abogacía Á. VÁZQUEZ MADRID 14/09/2011 ¿En qué medida le inspira confianza el rey? ¿Tiene sensación de poder confiar en él? La respuesta de 4.000 personas a estas preguntas demuestra que ha bajado la confianza de los ciudadanos en Juan Carlos I. En una escala del 0 al 10, del 7 que obtuvo en 2002, este año ha pasado a obtener una nota de 5,6, según el IV Barómetro Externo de la Abogacía, presentado ayer por el presidente del Consejo General de la Abogacía España, Carlos Carnicer. La confianza que los españoles tienen en el rey ha ido cayendo ininterrumpidamente desde el primer año registrado en el barómetro. Si en 2002 la nota otorgada era la máxima incluida en la encuesta, en 2011 ha descendido hasta la séptima posición. Los españoles dicen confiar en primer lugar en los científicos, que obtienen un 7,4, los Cuerpos de Seguridad, los militares, las ONG, la Seguridad Social y la radio (5,8), que goza de más credibilidad que la prensa (4,7). En los puestos intermedios de la tabla figuran los abogados, que comparten nota con los notarios, seguidos del Defensor del Pueblo y los jueces, que también obtienen idéntica calificación. Los últimos puestos de la lista los copan sindicatos, bancos, partidos y los propios políticos. La encuesta, elaborada por Metroscopia, justifica con la crisis los resultados obtenidos por las instituciones, porque en la percepción ciudadana influye "el estado de ánimo colectivo en cada momento", afirma. Pese a que una de las pocas instituciones que prácticamente se mantiene es la Iglesia católica, llama la atención que la encuesta destaque que "figure en el fondo de la tabla". Como explicación añade: "Olvidada quizá ya su indudable contribución positiva durante la transición democrática, la ciudadanía parece considerar que no ha sido capaz de adaptarse a la nueva realidad social con el mismo éxito que otras instituciones que junto a ella constituyeron piezas fundamentales del anterior régimen político". Menos Estado de derecho En los últimos años, los españoles han reducido su confianza en el Estado de Derecho. El 54% de los encuestados considera que el de España está peor que el de otros países avanzados, mientras que en 2008 sólo pensaba así el 31%. En cuanto a derechos fundamentales, el 55% sitúa a nuestro país en un nivel intermedio. La valoración de la Justicia también ha descendido (el 50% de la población dice que funciona mal o muy mal), lo que llevó a Carnicer a pedir a los políticos que "no se olviden de la Justicia" en las próximas elecciones. Uno de los grandes damnificados por la encuesta es el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), del que se afirma que ocho de cada diez españoles creen que necesita una "reforma urgente y profunda". Siete de ellos creen que realiza sus nombramientos más por criterios políticos que técnicos.

domingo, 11 de septiembre de 2011

EL GENOCIDIO DE FRANCO


Los tres millones de Franco

Público.es

Gutmaro Gómez y Jorge Marco analizan la represión durante el franquismo como medio de parálisis social

GONZALO DOMÍNGUEZ MADRID 11/09/2011. La dictadura franquista ha sido, sin lugar a dudas, la más brutal de las dictaduras en la Europa Occidental con la excepción de la Alemania nazi". Esta sentencia es el punto de partida que utilizan Gutmaro Gómez Bravo y Jorge Marco, historiadores vinculados a la Universidad Complutense, para analizar el uso de la represión en el franquismo como elemento para mantener sometida a la sociedad española. Durante su estudio (La obra del miedo. Violencia y sociedad en la España franquista. 1936-1950, editorial Península) analizan cada uno de los mecanismos de represión utilizados por el régimen, así como la parálisis social que permitió al franquismo languidecer en el poder durante 40 años. El miedo atenazó a los españoles y evitó, aún antes de ocurrir, cualquier movimiento contrario que pudiera producirse. "La dictadura franquista ha sido la más brutal de las de Europa Occidental con la excepción nazi" Franco, inspirado por los totalitarismos europeos, era perfectamente consciente de la necesidad de imponer una represión que terminara con cualquier tipo de posible reacción contra el nuevo Estado que surgía de la guerra. En 1938 confesó a la prensa británica tener fichas de dos millones de enemigos a los que castigar. Esa cifra se elevó a tres millones, según el estudio, en 1944: "Una escalofriante cifra reunida por la Oficina de Investigación y Propaganda que reunía un fichero personal donde se recogían nombres y apellidos, afiliación política y otras referencias". El proceso de represión comenzó durante la propia Guerra Civil. En el transcurso del conflicto, el Ejército sublevado organizó con disciplina y estructura militar a todos aquellos simpatizantes civiles que se adscribieron al movimiento. Integrados unos y otros, comenzó un proceso de represión perfectamente organizado e inspirado por la orden del general Mola al comienzo de la guerra: "Debemos eliminar sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros". Totalizados los mandos y con la lista elaborada por la Oficina de Investigación, los autores rechazan la idea de las "sacas" y los "paseos", en tanto en cuanto ofrecen una sensación de descontrol que no era tal. Tenían los nombres y sabían que debían establecer una represión sistemática. La ola de violencia que recorrió la España dominada por los rebeldes se corresponde con una estrategia perfectamente determinada. Los autores rechazan así de plano la posibilidad de que esa oleada fuera espontánea y autónoma. El contraste con la violencia política republicana sólo es una excusa franquista Metodología de trabajo Los autores se oponen a acercarse a un tema tan espinoso como este utilizando el contraste con la represión política en el bando republicano. Este método de trabajo, "utilizado por historiadores franquistas y neofranquistas, en un discurso originado durante la dictadura y asumido durante la Transición" y tiene para los historiadores un origen político interesado. El estudio sobre la violencia no requiere una acumulación de hechos, sino que tiene un mayor calado historiográfico. Siempre según los autores, argumentos del tipo "el infierno somos nosotros", tan sólo son juicios de valor carentes de calado analítico. Este tipo de comparaciones han sido impulsadas por los historiadores tamizados de ideología franquista que intentan justificar una brutalidad con otra superior, siempre en un marco de guerra o preguerra. De este modo se justifica el genocidio sistematizado. Eludir ese marco conceptual se convirtió en uno de los principales objetivos de Gutmaro Gómez Bravo y Jorge Marco, que buscaron hacer un estudio historiográfico serio y analítico. Uno de los elementos más curiosos en el proceso de investigación que se plasma en el libro es el de recurrir a la microhistoria para, a partir de casos particulares, llegar a conclusiones globales. El análisis de casos particulares confiere al estudio una solidez estructural cuya réplica se antoja imposible. El estudio de casos civiles también permite a los historiadores acercarse a una realidad incómoda: en un paralelismo con la historia europea, algo que parece necesario cada vez que se trata la Guerra Civil, observan la tardanza del pueblo francés en percibir la participación activa de numerosos ciudadanos en el Gobierno de Petain y en la Francia ocupada. Del mismo modo, la sociedad española debe afrontar que en ese exterminio político generalizado tomaron parte no solamente los personajes oscuros como Queipo de Llano, sino ciudadanos normales, ciudadanos que participaron en juicios sumarísimos y ejecuciones en masa que asolaron España haciendo germinar el miedo ante una reacción antifranquista. Con la semilla del temor sembrada durante los tres años de enfrentamiento bélico, Franco consolidó hasta 1948 esa aprensión impulsando una represión continuada. La pervivencia legal del estado de guerra permitió a Franco juzgar a todos aquellos que se manifestaran contra el régimen a formarles consejo de guerra. Esta represión fue una de las principales armas que esgrimió Franco para infundir el miedo paralizante entre los españoles. Durante la guerra, el Ejército sublevado mostró siempre un interés casi obsesivo por hacerse con el control de las instituciones que garantizan al estado el monopolio de la fuerza. Así, ni tan siquiera una vez terminada la contienda tuvo problemas en instaurar un control policial sobre la sociedad civil. La situación de control sobre la sociedad fue otro arma paralizante jugada con extraordinaria eficacia. Uno de los más llamativos y espeluznantes castigos estudiados en el libro de Gómez y Marco es el de la esclavitud. La necesidad de mano de obra fue vendida por la propaganda franquista como "una posibilidad de redención". Cientos de miles de prisioneros fueron orientados hacia el trabajo forzoso apuntalando la tenaza del miedo entre los españoles.

sábado, 10 de septiembre de 2011

EN POCAS PALABRAS, ADIÓS SEÑOR BONO


He buscado en el diccionario de la Real Academia Española un epíteto que calificara su comportamiento en los últimos meses como socialista, demócrata y como presidente de la soberanía nacional. Y salvando la cortesía el respeto institucional y aquello que se considera políticamente correcto, solo he encontrado la de impostor. Las tres acepciones le hacen acreedor de ese título. Es reprochable e indigno que el Presidente del Congreso de los Diputados, primer defensor de la Constitución que representa al pueblo español, haya contaminado la función que desempeña con sus creencias religiosas. Ha rehusado con subterfugios condenar el golpe de estado de 1936 y denomine a Fraga “patriota de bien”. Estas conductas observables por los españoles no pertenecen al cargo que desempeña, elegido por el pueblo. Más buen corresponden a un político que tiene sus raíces en Falange Española y en el nacionalcatolicismo. Exactamente corresponderían a Manuel Fraga Iribarne y a todos sus secuaces, que lejos de reconocer que la República fue un régimen tan legal y legítimo como la Constitución de 1978, se niegan a condenar el genocidio planificado de Franco el 17 de julio de 1936. Exterminio que se prolongó hasta su muerte. El señor Bono se ha creído que se puede servir a dos o más sensibilidades, desempeñando la función constitucional. Como servidor del Estado que acoge a todos, defensor de la Constitución que es aconfesional y como responsable del respeto que le exige la Memoria Histórica de las víctimas de franquismo, uno de los poderes del Estado ha sido ocupado por un perfil inadecuado. Pero le felicito porque ya jamás volverá a cometer tales indignidades.


jueves, 8 de septiembre de 2011

¡NO PASARÁN!







Efectivamente, el lema ¡NO PASARÁN! no se pudo consumar. Las huestes del invicto caudillo, genocida y exterminador, entraron bajo el palio cómplice de la Iglesia en Madrid, antigua capital de la República que se resistió durante tres años. Acompañando al sátrapa sanguinario entraron en la antigua Villa y Corte, los falangistas, los caciques, los capitalistas y todos los miembros y simpatizantes del Partido Popular, genuinos herederos del franquismo.

¡HAY QUE DESENMASCARAR A FRAGA, AZNAR, RAJOY, AGUIRRE Y TODO EL RESTO DE SECUACES QUE RECHAZAN LA REPÚBLICA Y SE NIEGAN A CONDENAR LA DICTADURA FRANQUISTA!

domingo, 7 de agosto de 2011

CONSECUENCIAS DEL GENOCIDIO

FRANCO MANDÓ ASESINAR AL GENERAL BALMES

Ángel Viñas es capaz de asegurar, al 99%, quién asesinó a Balmes por orden de Franco. También analiza otros hitos de la conspiración contra la II República.

Viñas es historiador y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.


CAMPOS DE CONCENTRACIÓN SUR DE FRANCIA

En 1939 marcha camino al exilio desde Barcelona. Era el fin de una contienda fratricida que anunciaba el inicio de La Segunda Guerra Mundial que le recluye en campos de concentración en Argeles, San Ciprian y Barcares.



Salud y República

lunes, 1 de agosto de 2011

El 20-N (1)

El 20-N 1


Al coincidir el día de las elecciones generales con la muerte del dictador, es la propia fecha la que otorga toda la intención simbólica. El 20-N es un buen crisol para desenmascarar aquellas posturas políticas fieles al franquismo. La denuncia de impostura democrática de la derecha española, nunca será llevada a cabo por las instituciones que mantienen un encubrimiento oficialista y cínico. Salvando las izquierdas minoritarias y el diario Público, el resto de los partidos políticos y los medios de comunicación, tanto públicos como privados, han mantenido una perversa equidistancia entre los vencedores y los vencidos. Han asumido hipócritamente que la farsa legal de la Transición y la Constitución Española de 1978, no solamente han cerrado las heridas del conflicto fratricida provocado por el sátrapa caudillo, sino que la reconciliación entre los españoles es un hecho consumado. El pueblo español heredero de las víctimas directas del genocidio franquista, jamás se dejará embaucar con subterfugios legales de nula legitimidad universal. Frente al próximo 20-N hay que denunciar que la derecha es el franquismo sin lugar a dudas. Que el socialismo español se entregó al consenso, abandonando su vocación republicana y siendo cómplice de que los crímenes franquistas quedaran impunes. Y que los medios de comunicación son cómplices por activa o por pasiva de la apología del franquismo. El Estado es responsable de haber ocultado a las generaciones posteriores, la verdad histórica de su pueblo. Es como si Alemania hubiera negado el holocausto judío a los ciudadanos de hoy. La herida está abierta y el 20-N tiene que servir para abrirla más, hasta que se cierre con dignidad.





Si hablamos en román paladino todos y cada uno de los miembros del Partido Popular, mantienen una ideología conservadora hacia la extrema derecha, pero con las connotaciones genuinas de su arraigo franquista. Una derecha neoliberal en lo económico y autodenominada de centro moderado, auténtico equilibrio de lo ambiguo. Los complejos y prejuicios de llamarse a ellos mismos por su nombre, les hace huir hacia el centro moderado, porque su carta de presentación como de derechas, les espanta a ellos mismos. Si este perfil les homologara con los grandes partidos europeos, habrían superado el hecho religioso que infecta su ideología. Admitirían que los estados confesionales pertenecen al pasado. Pero lejos de situarse entre los conservadores británicos, alemanes o franceses, los españoles transportan el lastre antirrepublicano de Franco y de los Borbones. Además, el nacionalcatolicismo implantado por la Iglesia con la aquiescencia del Caudillo por la Gracia de Dios. Otro ingrediente es el antisindicalismo que procesa la derecha española, heredado del nacional sindicalismo; manteniendo un estrecho maridaje con el capital y la patronal, antigua mafia caciquil, que financió la Guerra Civil y el franquismo. En este cuadro ideológico muy bien camuflado bajo la defensa de una Constitución que prefieren fosilizada, se esconde el Partido Popular. El Partido Popular se presenta ante el 20-N, negando que sea el más genuino franquismo gozando de muy buen salud.


El 20-N (3)





El socialismo español camina hacia el 36º aniversario de la muerte de un caudillo que sometió a todo un pueblo por el derramamiento de sangre. Aunque se haya elegido esa fecha del 20-N renunciando a su carga simbólica, no obstante, esta referencia en el tiempo, remarca las asignaturas pendientes del PSOE. Precisamente en esta materia, como sucesores en el poder del criminal más grande de la España del siglo XX. La secuencia fue la siguiente: Los gobiernos de la República Española, legítimamente constituidos, fueron asaltados de forma cruenta; provocando un enfrentamiento fratricida donde unos lucharon en defensa de la libertad, y otros en la implantación de una sangrienta dictadura. Este régimen exterminador duró hasta que el sátrapa murió atufado por el hedor de tantos cadáveres confundidos con la tierra en acirates y cunetas. A partir de 1975 los verdugos y sus víctimas acuerdan por consenso, que la transición de la dictadura a la democracia ha de hacerse practicando una terapia de amnesia. Todo lo que había pasado en España desde el 18 de julio de 1936, pasaba al más cruel de los ostracismos. Los crímenes del franquismo quedarían impunes. Una amnistía se aplicaría a los que lucharon contra el régimen dictatorial. Todas las fuerzas políticas, en virtud de una igualdad perversa, elaborarían una nueva Constitución. Los franquistas que habían legitimado la Guerra Civil, para justificar el nacionalcatolicismo y el nacionalsindicalismo impuestos, vieron cómo podían seguir gestionando el botín de guerra, legado de Franco. Los recién llegados a la política, ávidos de protagonismo y de poder, renunciaron a la República y aceptaron una monarquía. Cuyo hijo del monarca depuesto por el pueblo, apoyó el golpe de estado que derrocó el poder legítimamente constituido. Don Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII. La Constitución Española se escribió bajo el temor de involución por parte de los herederos del franquismo. En principio se ejecutó uno de los poderes de Franco, que era el de hacedor de reyes; estableciendo una monarquía parlamentaria, instaurada en la persona Don Juan Carlos de Borbón, educado en el franquismo, hijo del Conde de Barcelona, enemigo de la República que se alineó con el golpe militar. Al ejército se le otorgó el papel de valedor de la unidad de España, y la Iglesia perpetuó su poder de hecho; firmando unos acuerdos que vaciaban de contenido el aspecto aconfesional del Estado. Es decir, los mismos que derrocaron la República: los militares, la Iglesia, la Falange (Movimiento Nacional) y la oligarquía económica, emprendían un nuevo camino de conversos demócratas de toda la vida. Pasada la euforia de los primeros años de la transición, el inestable e inverosímil grupo unión del centro democrático, cayó como un auténtico castillo de naipes: La unión fue oportunista y forzada. El centro en política es inestable y siempre es una huída hacia la derecha y lo democrático era la máscara que hasta nuestros días han utilizado los seguidores del Franco, los franquistas. Los socialistas han sido protagonistas y víctimas al mismo tiempo de su propia ingenuidad. Creyeron que con los escombros de unas ruinas, se puede hacer un nuevo edificio. Y son tan necios que han presentado la transición como modélica y ahora han intentado exportar este modelo a Túnez y 
Egipto.


El 20-N (4)




Una vez desaparecida la UCD, rebrotaron sin ningún disimulo los franquistas de toda la vida. Los genuinos herederos y muchos de ellos correligionarios del generalísimo Franco. La antigua asociación política que se permitió dentro de la dictadura, Alianza Popular, se convirtió en un partido político y más tarde bajo el nombre de Partido Popular. Esta es la derecha española. La genuina heredera de la obra de Franco. El franquismo en suma. Aunque lo niegan, jamás han condenado los crímenes del franquismo y su amnesia sobre la Memoria Histórica goza de buena salud. Mientras, el socialismo español después de largos años de gobierno en los años 80, 90 y en los últimos ocho años, se presenta ante el 20-N con no pocas asignaturas históricas sin aprobar. Quizás tenga que reconocer con no pocos historiadores, que el problema resuelto es el de los pronunciamientos militares, la profesionalidad del ejército y la dependencia total del poder civil. Es evidente que en el campo de los derechos de toda índole, los socialistas han plasmado su firma, pero si nos ceñimos a las consecuencias de evocar esta fecha libertadora del pueblo español, los socialistas aún siguen enamorados de la transición modélica. Pero aunque esta postura sea la oficial, no pocos partidos y muchos españoles discrepamos de esta joya de la corona. La primera asignatura pendiente es la denuncia, por inconstitucional de los Acuerdos, que no concordato, de la Santa Sede con el Reino de España. Como consecuencia el tema de la religión desaparecería de las escuelas públicas y se suprimiría la subvención. La financiación de la Iglesia no saldría de las arcas del Estado y una ley de libertad religiosa, retirada por el Gobierno, daría a España un estatus de acuerdo con la Constitución. Las visitas del Papa se realizarían como jefe de estado no como líder religioso. Otra materia tímidamente llevada ha sido la Memoria Histórica. Es una vergüenza que el Gobierno haya mutilado en complicidad con el PP el principio de la justicia universal. Y es insostenible ante la comunidad internacional que un juez esté procesado por investigar el genocidio franquista. Este esperpento es único en el mundo y es la prueba evidente de haber hecho la Transición a la medida del vencedor, del verdugo, del franquismo. En España quienes hacen apología del terrorismo se le procesa, y el Partido Popular, es decir, los neofranquistas, hacen todos los días apología del genocidio del Caudillo, que lo fue por la Gracia de Dios, y ellos mismos denuncian al juez garzón y la Justicia le procesa. Otra asignatura pendiente de la cobardía del Gobierno y del grupo socialista del Congreso de los Diputados, es la falta de iniciativa para condenar de una vez por todas, el golpe de estado de 1936 que provocó la Guerra Civil y ésta legitimó la dictadura. Condena clara y tajante del franquismo histórico y actual.


El 20-N (5)



Los franquistas enmascarados bajo la denominación de Partido Popular, encaran esta fecha con el cinismo que les caracteriza. Pero por mucho que se esfuercen en demostrar que el 20-N es para los nuevos franquistas, como el 6 de enero, festividad de la Reyes Magos de Oriente, en realidad, es el día del tránsito de su padre fundador a la gloria alcanzada por la Santa Cruzada. Es evidente que sólo los más osados se atreven a exhibir los crespones negros y el águila con el yugo y las flechas en la enseña nacional. Pero cuando los populares franquistas exaltan de júbilo en la calle Génova, guardan un exquisito respeto para estos extremistas que manifiestan de forma explícita su exaltación al generalísimo Franco. El venerable Fraga Iribarne es el testimonio de su naturaleza franquista. Colaborador directo de la sanguinaria dictadura. Y Aznar ha dado muestras de ser el neofranquista neto y nato; homologado con el Tea Party americano. Es tan admirador de la Constitución Española que transita a través de ella sin romperla ni mancharla, permaneciendo siempre virgen. Incólume y fosilizada. Aznar no necesita la Carta Magna para gobernar, es un caudillo elegido por el carisma de la aclamación. Los populares se acercan con respeto al 20-N porque es el símbolo de su programa. Su antirepublicanismo y su adhesión a Franco. Este hito no les permite condenar el régimen del cual conservan vivo a uno de sus ministros estrella. Su líder fundador. Su programa es la nostalgia. Añoran parcelas perdidas como son: El maridaje Iglesia estado, la alianza trono-altar, el matrimonio sacramental único, la prohibición del divorcio, la libertad sexual y el control de la natalidad. Y en lo económico desean la anulación del Estado, los efectos sindicales y el libre despido para nutrir el insaciable ansia de negocio de las empresas. La maestra de estas doctrinas es la lideresa de Madrid, Esperanza Aguirre, jaleada por los empresarios madrileños y doctora del liberalismo salvaje. Obsesionada hasta el delirio de la propiedad privada en detrimento de lo público. Es una auténtica encantadora de serpientes. Su cinismo le lleva a seducir a trabajadores por cuenta ajena, pensionista y usuarios de la Sanidad, Educación y Dependencia, para hacer de un cúmulo de mentiras, su verdad. Ella sola no lo podría hacer. Tiene a su favor los medios propios y afines. Es la inteligencia puesta al servicio de la astucia, utilizada para responsabilizar a Zapatero de todos los males mundiales; resarciéndose de toda responsabilidad personal. Su capacidad para declarar mentiras con la solemnidad de verdades dogmáticas. Los demás personajes del séquito de Rajoy son meros aprendices de la Mariana Pineda del siglo XXI. Es la que más huye del 20-N porque es la que más próxima se sitúa al sátrapa que tanto dice distanciarse, pero que jamás condenará. La gran lideresa de Madrid está al acecho. Si Rajoy pierde, ella dará el zarpazo definitivo. Son muchos los que está apoyando esta causa. Para hacer este análisis no es necesario ser un editorialista o un columnista de un medio cualquiera, afín o contrario al personaje conservador. Las firmas de los profesionales de los medios no garantizan verosimilitud. Las fuentes están al alcance de cualquiera, ya no existen las noticias exclusivas excluyentes y mucho menos las primicias en manos del cuarto poder. El jaque al cuarto poder es un hecho y el periodismo tradicional está en franca decadencia. Los medios nos ocultan la evidencia que nos proporciona la transparencia de las redes sociales.



domingo, 31 de julio de 2011

EL 20-N (y 6)





El referente del 20-N para la derecha es símbolo de continuidad. El franquismo debe perpetuarse en España. Sin embrago el 20-N para la izquierda es la diana que marca el cambio pendiente. La ruptura con el pasado franquista de España de una vez por todas. Tanto para unos como para otros, el 20 de noviembre es un hito al margen de que se tome conciencia de su simbología. Para España como país es una oportunidad de debate y confrontación. Las dos Españas. El progresismo y el conservadurismo. Lo que no entra en esta dicotomía es el perfil de Rajoy del centro moderado. El centro es donde se refugia para alcanzar la derecha, como si no supiéramos a estas alturas históricas, discernir entre los conceptos izquierda y derecha. La derecha española no le conviene reconocer, que su larga marcha tuvo su concepción el mismo 18 de Julio de 1936. Y que desde el 20 de noviembre de 1975, administran el testamento del caudillo, que lo fue por la gracia de dios. Manuel Fraga Iribarne, fue uno de los ministros que ocuparon cartera antes y después de la muerte de dictador. Hay nulas esperanzas de que los franquistas populares cambien. No les interesa. Pero a estos comicios están invitados también los seguidores del Movimiento 15-M ¡Democracia real ya! Un seísmo social que discierne entre lo formal y lo real. Converge en estas elecciones, ante la relativa tolerancia del Gobierno, algunos guiños del nuevo candidato socialista, la descalificación de la derecha y el oportunismo de la izquierda minoritaria; apuntándose al carro de la reivindicación de la reforma de la ley electoral. El 20-N, continuidad legal del franquismo y el 15-M indignados con la falta real de la democracia, contienen una simbología contundentemente opuesta. Una respuesta de la población en las urnas al margen de las reclamaciones de los indignados, sería el mismo fracaso social que hemos obtenido en el 22-M. En los municipios y comunidades, no se han asentado ninguna alternativa al tedio político. Si ahora los españoles otorgan el poder al PP o al PSOE, tal cual se han presentado hasta ahora, algo huele a podrido en nuestra sociedad. En mayo del 68, los franceses se tiraron a la calle hartos del tedio político, bajo el lema de: “La imaginación al poder”. Hoy muchos ciudadanos hemos mostrado nuestra indignación colectiva por la tiranía y la usura del dinero; arrasando toda huella de humanismo. Si el 20.N no es capaz de aglutinar la indignación para centrar los esfuerzos contra el enemigo común, está en peligro España como pueblo. Ni el PSOE que ahora conocemos y mucho menos el PP, serán capaces de iniciar una mínima esperanza de cambio de política en Europa. ¡Abajo el pensamiento único! ¡Adelante las alternativas y los planes políticos! tantos como letras tenga el abecedario: A, B, C… El 15-M debe dar en el 20-N una lección a España y Europa, si los españoles no nos dejamos engañar. El 15-M, no solamente ha desafiados a los poderes del Estado, exigiendo más justicia y democracia, sino que ha condenado al ostracismo a todos los medios de comunicación. Han enmudecido porque no les han permitido que manipulen la información. El movimiento ha nacido y sigue su desarrollo creando su propio ágora. Cuando han tenido que comunicarse han sido directos, sin que los periodistas mediaticen bajo sus tendencias ideológicas y grupos de presión, la información veraz y completa. La primera victoria del 15-M ha sido demostrar que los medios de comunicación no prestan ningún bien a la sociedad del siglo XXI. Toman parte de las mismas aves carroñeras que están al servicio de la usura, la especulación y la explotación del trabajador. Estaremos ciegos los españoles si prestamos atención al 20-N, más que al 15-M.


jueves, 28 de julio de 2011

COSTES DE LA TRANSICIÓN INMODÉLICA



Es vergonzoso que el presidente de las Cortes no condenara el golpe militar de 1936

Existe una conexión entre la falta de corrección de la historia española y la del déficit social.


Artículo completo de Vicenç NAVARRO:



miércoles, 20 de julio de 2011

LA AMBIGÜEDAD CÓMPLICE DEL SEÑOR BONO




La postura adoptada por Bono a los 75 años del golpe militar, agita la indignación de los demócratas, más aún, si además somos víctimas del franquismo. La estrategia del Presidente del Congreso de los Diputados; leyendo unas líneas del discurso de Azaña para eludir la condena del genocidio planificado del 17 de julio de 1936, le retira la representación de la soberanía nacional. El señor Bono intenta pero no lo consigue, guardar un difícil equilibrio entre su conciencia religiosa y su compromiso político. Pero su ambigüedad es muy fácil de descubrir y muy difícil de mantener. El Presidente de Las Cortes es uno de los convencidos de que con la Transición y la Constitución de 1978 se logró la reconciliación entre los españoles. Craso error. Los crimines del franquismo quedaron impunes. Como demócrata y como español es mi deseo descubrir las intenciones que se esconden detrás de la máscara que se puso del ilustre estadista, Manuel Azaña. El señor Bono no desea condenar el golpe de estado del 18 de julio de 1936, por tres motivos: 1º No quiere desairar al Rey. El poder omnímodo de Franco se adjudico también el de hacedor de reyes. Aunque su legitimación se la otorga el pueblo en la Constitución, Don Juan Carlos I tiene sus raíces en la dictadura. Pero sin salir del entorno real, la Historia no olvida que Don Juan, padre del Rey, prestó su adhesión incondicional al golpe franquista: fascista y antirrepublicano, e incluso quiso implicarse directamente en la guerra fratricida. Bono da a entender con su postura, que esta monarquía parlamentaria no pueda defender y reconocer a una república, igualmente legítima. 2º El señor Bono milita en la izquierda pero referente a la Memoria Histórica se ha homologado con el talante tímido y nada resolutivo del socialismo español, sin provocar a la derecha (PP) y respetando a la Justicia que masacra al juez Garzón, por defender judicialmente lo que el PSOE debiera defender en el Parlamento, y en 3º lugar, es el gran dilema que tiene el señor Bono con la Iglesia. Una condena del Congreso de los Diputados, impulsada por su presidente, la Iglesia Católica española saldría muy mal parada. Porque fue arte y parte en la planificación del exterminio, de la guerra civil y de la dictadura. Este pontífice de las artes políticas y diplomáticas, ha defraudado a los demócratas y se ha homologado con las derechas, que tradicionalmente son negacionistas del franquismo. Me gustaría que el señor Bono desautorizara mis palabras y me demostrara que miento. Aunque no sería la primera vez que el ínclito parlamentario no contesta a cuestiones comprometidas.

domingo, 17 de julio de 2011

SEIS RELATOS ESCALOFRIANTES


"Las monjas se pusieron locas de contentas" Francisco Rodríguez
"Fui a comprar 'La Hora' para ver qué estaba pasando" Gervasio Puerta
"En el mercado se preguntaba qué era un falangista" Manuel López
"Mi padre tuvo que esconderse en el monte" Esperanza Martínez
"Colocaron los cañones apuntando hacia la ciudad" Alejandra Soler
"Aquel día el fascismo demostró que era siniestro" Marcos Ana


18 DE JULIO Y CONSEJOS DE GUERRA


PÚBLICO, domingo 17 de julio de 2011




jueves, 7 de julio de 2011

¿FRANQUISMO O FASCISMO?



PÚBLICO 07 julio de 2011


Vicenç Navarro

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra

Ilustración por Mikel Jaso

Durante mi largo exilio viví en Suecia, en Gran Bretaña y en Estados Unidos. Y en ninguno de estos países el régimen dictatorial existente en España durante el periodo 1939-1978 se conocía como “la dictadura franquista”, sino como “la dictadura fascista”, dirigida por el general Franco. De la misma manera que no se hablaba en tales países de hitlerismo, para definir el régimen nazi que existió en Alemania, o de mussolinismo, para definir el régimen fascista que existió en Italia, tampoco se utilizaba el término franquismo para
definir el régimen dictatorial que existió en España en aquel periodo.

¿Franquismo o fascismo? Artículo completo

lunes, 4 de julio de 2011

CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y ESTUDIOS REPUBLICANOS




CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y ESTUDIOS REPUBLICANOS






"La República es la cosa del pueblo; y el pueblo no es el conjunto de todos los hombres reunidos de cualquier modo, sino reunidos por un acuerdo común respecto al derecho y asociados por causa de utilidad"

Cicerón, República, I, 25



sábado, 18 de junio de 2011

FRANCO, ESE CONSPIRADOR



JAVIER OLIVARES

El historiador Luis Palacios Bañuelos, autor del libro ESPAÑA, DEL LIBERALISMO A LA DEMOCRACIA (1808-2004), en el capítulo que dedica a la gestión y desarrollo de la Guerra Civil, escribe lo siguiente: En Santa Cruz de Tenerife, los pasos de Franco estaban controlados por la policía y no le resultaba fácil cruzar a la isla Gran Canaria. La muerte accidental en Las Palmas, del general Armando Balmes, también implicado en la conspiración va a permitir a Franco el traslado. Solicitado el permiso para desplazarse, Casares Quiroga, Ministro de la Guerra, le contestará: “No sólo le autorizo, mi general, sino que le ordeno a usted ir a Las Palmas para asistir al entierro”. El funeral se celebra el 17 de julio. Franco conocerá la sublevación de Melilla a las 3 de la madrugada del día siguiente y, tras asegurar la pacificación del archipiélago y dejándolo al mando de Orgaz, el 18 de julio a las 2,10 de la tarde, vestido de civil, afeitado el bigote, sale de Gando en el “Dragón Rapide”. Unas horas antes, a las 6 de la mañana, ha dirigido a los sublevados de la zona de Melilla el siguiente radiograma:

“Gloria al heróico Ejército de África. España sobre todo. Recibid el saludo entusiasta estas guarniciones que se unen a vosotros y demás compañeros Península en estos momentos históricos. Fe ciega en el triunfo. Viva España con honor”.

Efectivamente, este planteamiento del catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Rey Juan Carlos, se podría revisar y de hecho así ha sido, profundizando más en la muerte accidental del general Balmes. El artículo de Juan Fernando López Aguilar comenta el libro de Ángel Viñas, quien mantiene que: “La sublevación no arrancó el 17 de Julio sino un día antes con la premeditada liquidación del general Balmes”.

Lectura completa del artículo


domingo, 12 de junio de 2011

HOMENAJE EN EL LICÉE HENRY IV


Este es el testimonio de un compositor español afincado en París:

"Ayer por la mañana estuvimos en el acto de homenaje que se le hizo en el LICÉE HENRY IV donde fue antiguo alumno. Fue muy emocionante todo lo que se dijo allí, donde tuve la oportunidad de saludar personalmente a Felipe Gonzalez, hombre extraordinario profundo e inteligente donde los haya. Habló de Semprún y de su último encuentro con él, una semana antes de morir, hablo de muchas cosas, pero cuando le nombró Ministro de cultura resaltó el hecho simbólico y de gran importancia, de que en él nombramiento, Semprún, uno de los hombres más perseguidos del franquismo, tuvo que ser formalmente saludado por la Guardia Civil, lo que no deja de tener su gracia, en una España que incluso hoy, véase lo que ha ocurrido con la Real Academia de la Historia, hace como si las cuatro décadas de dictadura y opresión no hubieran existido y franco (lo pongo con minúscula pues no merece más) hubiera sido un cándido angelito. Es asombroso, tan asombroso como la incompetencia de los socialistas actuales (salvo honrosas excepciones) que se han dejado devorar por una derecha enraizada en esa España dura y fascista que nos tocó vivir en nuestra infancia y juventud, de la que Vicente Nieto ha sido un testigo excepcional. Seguiremos los consejos de Felipe Gonzalez, que cuando le mostré mi desencanto por la catastrófica situación política de la España actual me dijo : hay que seguir luchando no hay que desanimarse, siempre luchando".

JORGE SEMPRÚN ADIÓS A LA MEMORIA DEL HOLOCAUSTO

Jorge Semprún (1923) nación en Madrid en el seno de una familia acomodada, que se refugió en Francia tras la victoria de Franco en la Guerra Civil, allí estudió en la Sorbona y durante la ocupación alemana colaboró con la resistencia francesa. Capturado por los nazis en 1943, fue enviado al campo de concentración de Buchenwald, una experiencia que marcaría su vida. Miembro del Partido Comunista Español en el exilio, logró entrar al país de forma clandestina y llegó a ser miembro de su politburó. Expulsado del PCE en 1964, desde entonces se concentró en la actividad literaria, en la que destacan sus novelas y guiones para el cine.

JORGE SEMPRÚN Reportaje de TVE 11/06/2011


viernes, 10 de junio de 2011

¡NO PASARÁN!








Celia Gámez, artista argentina de "varietés" celebró con su granito fascista, la caída de Madrid en manos de los nacionales: falangistas, militares golpistas, la Iglesia y el capital.

¡¡ YA HEMOS PASAO !!

Letra de la canción:

( Era en aquel Madrid de hace dos años
donde mandaban Prieto y don Lenin.
Eran en aquel Madrid de la cochambre, de Largo Caballero y de Negrín.
Era en aquel Madrid de milicianos, de hoces y de martillos y soviet.
Era en aquel Madrid de puño en alto, donde gritaban ¡No pasarán!).

¡No pasarán!
decían los marxistas.
¡No pasarán!
gritaban por las calles.
¡No pasarán!,
se oía a todas por plazas y plazuelas con voces miserables.
¡¡Ya hemos pasao!!
y estamos en las cavas
¡¡Ya hemos pasao !!
con alma y corazón
¡¡Ya hemos pasao!!
y estamos esperando pa ver caer la porra de la gobernación.
Este Madrid es hoy de Yugo y Flechas, es sonriente, alegre y juvenil.
Este Madrid es hoy brazos en alto, y signos de facheza, cual nuevo Abril.
Este Madrid es hoy de la Falange, siempre garboso y lleno de cuplés.
A este Madrid que cree en la paloma,(...)
¡¡Ya hemos pasao !!,
decimos los facciosos,
¡¡ya hemos pasao !!
gritamos los rebeldes
¡¡ya hemos pasao!!,
y estamos en el prado mirando frente a frente a la señá Cibeles.
No pasarán,
la burla cruel y el reto
No pasarán,
pasquines en las paredes
No pasarán,
gritaban por el micro, chillaban en la prensa y en todos los papeles.
¡No pasarán!

¡¡jajajaja!!

¡¡ YA HEMOS PASAO !!


De Celia Gámez

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CARTA AL REY

Señor: Con el debido respeto que me inspira su legitimidad constitucional, me permito hacerle partícipe de una reflexión personal ante la fecha del 14 de Abril, día de la proclamación de la II República Española. Me pregunto el porqué el periodo republicano de 1931 a 1939, está desterrado de todos los calendarios, efemérides históricas y políticas. La legalidad otorgada a la Constitución de la República Española, es idéntica a la Constitución Española actual. Ha sido el pueblo español, en ambos casos, quien ha refrendado la forma de Estado. La legalidad del Rey de España, se debe a la Carta Magna que los españoles consensuaron en 1978. Considero lógico y de normalidad democrática que los eventos acaecidos en el periodo de 1939 a 1975, no se tengan en cuenta porque es un periodo negro de la Historia de España y carente de cualquier soporte legal, ajeno al estado de derecho. La Corona Española, no fue restaurada por una dictadura, sino por una democracia. No por las Leyes Fundamentales, sino por la Constitución. Es verdad que cuando el Rey de España sancionó la Constitución Española, se puso la piedra angular de la reconciliación entre los españoles. Pero no faltamos a la verdad, si decimos que muchos españoles, sin renunciar a su vocación republicana, se adentraron a colaborar y hacer suya la nueva democracia coronada, que todos nos habíamos dado. El borrar de la Historia de España el periodo republicano, es negar un periodo de su historia mucho más progresista, democrático y humano, que las cuatro décadas siguientes. Hemos evocado con orgullo la Constitución de las Cortes de Cádiz de 1812. Las celebraciones del rey Don Carlos III, del emperador Don Carlos V, de su hijo el rey Don Felipe II, se suceden año tras año. Hay esculturas por doquier de políticos y de nobles, con pasado brillante y menos brillante. Pero de aquellos insignes personajes que durante la experiencia republicana, programaron la reforma agraria, la abolición de la pena de muerte, el voto femenino, los estatutos de autonomía y la enseñanza pública, ni rastro de ninguno de ellos. Si los republicanos de ahora han abrazado la actual monarquía, es de justicia que la monarquía, tuviera algún gesto de reconocimiento, recordando un periodo democrático de nuestra Nación Española. Tan España y tan democrática fue la II República, como el actual Reino de España. La soberanía del pueblo ha sustentado ambos hitos históricos. En nada quedaría mermada la legitimidad del Rey de España, si extrajera de la amnesia histórica, la memoria republicana. Bien es verdad que el Rey está en su derecho de pensar que fue la República, la causante de la ruptura monárquica española y fue la Dictadura quien propició la instauración de la monarquía. Pero finalmente tuvo que ser el pueblo, en quien reside la soberanía, el que legitimó al nuevo monarca. Esto permitió reconciliar al pueblo con la institución. Creo, no obstante, que el Rey de España actual, disfruta de más adhesiones personales que la institución histórica. Por todo ello, no acierto a comprender porqué es contrario y antagónico a la institución monárquica, rendir homenaje histórico a mujeres y hombres que dentro de la opción republicana, dejaron huella imborrable y sirvieron de ejemplo al mundo de aquella época. Una ensaladera de loza con la alegoría republicana, escondida en la alacena de un pueblo de Castilla durante la Dictadura, pende de los muros de la casa de mi familia. Al lado, en la misma pared, se encuentra un cuadro del Rey y de la Reina, con sendos autógrafos. Yo lo he considerado como una forma nimia de unir dos épocas separadas por una guerra fratricida y un régimen despótico. Es un humilde homenaje a la ignorada República Española. Deseo larga vida para el Rey y su familia. ¡Salud!

sábado, 4 de junio de 2011

FALSOS HISTORIADORES EN LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA


La dictadura terrorista y totalitaria





Ilustración de Mikel Jaso

VICENÇ NAVARRO es catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra

A la vuelta de un largo exilio, uno de los hechos que más me sorprendieron de la vida política española fue la percepción –ampliamente aceptada por el establishment político, y promovida por los medios de mayor difusión– de que la Transición de la dictadura a la democracia había sido modélica, creando una democracia que era homologable a las existentes en la Europa occidental.